Contrapunto
Periódicos que pondrían el grito en el cielo ante una intromisión del poder político, se allanan atemorizados ante reacciones de grupos indignados.
Ahora que se jubila Joan Baez, su canción protesta sirve para movilizar al pensionista que quiere conservar el sistema.
Lo que en la Amazonia se plantea como un problema práctico, en Occidente algunos lo ven como un precedente en una reformulación del sacerdocio.
Cuando la corrección social llega a hacerse cultura, resulta más difícil librarse de las opiniones y los modos de vida dominantes.
Ser mujer y aborigen supone un mayor riesgo de violencia en Canadá, pero puede ser una baza política en EE.UU.
El 1 de enero se cumplieron 60 años del triunfo de la Revolución de Fidel Castro, un proceso que inicialmente sembró grandes esperanzas, pero que hoy muchos miran con desidia.
La figura de fray Junípero Serra, fundador de misiones en California, vuelve a ser cuestionada, esta vez por la Universidad de Stanford, que pasa por alto los errores de otros.
Tanto el comercio sexual como el turismo reproductivo significan la cosificación de la mujer.
En Nueva Zelanda quieren reconocer un permiso laboral después de un aborto espontáneo o cuando el bebé nace muerto.
Los partidos y gobiernos que quieren frenar la inmigración han formado un frente común contra Bruselas, pero cuando uno de ellos pretende enviar inmigrantes a otro, el entendimiento se resquebraja.
De todas las razones que se pueden aducir a favor de permitir a las familias escoger escuela para sus hijos, solo una es realmente definitiva: la libertad de los padres.
Si hay razones políticas para el “Reservado el derecho de admisión”, la tolerancia no sale ganando.
Advertir que un genio de la ciencia puede compartir prejuicios de su tiempo, no debería ser motivo de asombro.
El problema de salud pública no es el suicidio asistido, sino el aumento de los que se suicidan sin pedir ayuda a nadie.
Irlanda ha renunciado a ser un “paraíso provida” con menor resistencia a la que opone para dejar de ser un paraíso fiscal.
Un actor, conocido por sus rabietas antisistema, ha atacado groseramente a la fe católica, “audacia” que hoy día entraña poco riesgo.
La indignación popular que ha causado la sentencia podría dirigirse también contra el ambiente social que alienta crímenes semejantes.
La misión del juez es dar sentencia conforme a la ley, no a lo que hierve en la calle.
Las decisiones de los personajes públicos que “marcan tendencia” pueden afectarlos no solo a ellos: también a quienes les siguen.

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