El nombre de Mabel Lozano lleva más de una década ligado al cine y a la lucha contra la explotación de mujeres en el “negocio” de la prostitución. Dos aspectos intrínsecamente unidos, como ha confesado en más de una ocasión la modelo, escritora y cineasta: “Yo no hago películas, hago una sola película, porque lo que quiero es que cambie la vida de esas mujeres”.
Hasta ahora, el compromiso de Lozano había alternado la concienciación –conferencias, encuentros, apariciones en medios– con la escritura de libros (El proxeneta: La historia real sobre el negocio de la prostitución) y la producción y dirección de documentales (Chicas nuevas 24 horas y El proxeneta: Paso corto, mala leche). Con El castillo, basada en su libro, las directoras Elena M…
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