Con pocos meses de diferencia, se han publicado en España varios libros que abordan la relación entre padres e hijos. Por ejemplo, Invernal, del italiano Dario Voltolini, o El jardinero y la muerte, del búlgaro Gueorgui Gospodínov. Ahora, más en clave novelística, Tatiana Tîbuleac (Chisináu, Moldavia, 1970) relata en este libro el impacto que tiene en Mila, la protagonista, la muerte de su padre.
Mila y sus padres vivían en la ciudad moldava de Chisináu. El padre trabajaba hasta su despido como redactor en un periódico, lo que compatibilizaba con sus grandes pasiones: la lectura y la poesía. Lleva una vida muy desarreglada y es bastante evidente su pertinaz alcoholismo. Pronto se queda viudo, con una hija pequeña a su cargo, Mila, con la qu…
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