La publicación de El nombre de Dios es Misericordia (2016), el libro que recogía la conversación entre Andrea Tornielli y el papa Francisco, certificó algo que ya se intuía: que el pontificado de Bergoglio descansaría sobre esta palabra: “misericordia”. También se podía intuir ya que su legado estaría igualmente unido a ella. Y así ha sido.
León XIV, que desde el principio anunció su deseo de pisar sobre las huellas de su predecesor, ha querido que su viaje a España tenga una parada especial en un centro penitenciario, la cárcel Brians 1, en Barcelona, donde se encontrará con un grupo de unos 80 presos.
Este encuentro servirá para dar visibilidad a la labor de la Iglesia católica en las cárceles; o mejor dicho, con los que atraviesan un ti…
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