Los inversores extranjeros confían algo más en África

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 21s.

En la mayoría de los países africanos han crecido las inversiones extranjeras directas (IED) en 1996, según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el comercio y el desarrollo. Esto es un cambio estimulante. Hasta ahora África atrae apenas el 3% de la inversión privada extranjera, que privilegia los países emergentes de Asia y Latinoamérica.

Un signo del cambio -dice la revista Jeune Afrique (28-V-97)- es la implantación en África de nuevas empresas provenientes de Oriente Medio y, sobre todo, de Asia. Entre 1985 y 1990 muchas empresas extranjeras abandonaron el continente, pero entre 1992 y 1994 se notó la llegada de nuevas compañías.

En 1995, la IED se dirigió en especial a Sudáfrica (10.166 millones de dólares, datos de 1994), Egipto (6.103 millones), Marruecos (4.055), Angola (3.006) y Túnez (2.656). Otros países, menos favorecidos en términos absolutos, han multiplicado las pequeñas cantidades de capital exterior captado. Por ejemplo, de 1990 a 1995 se duplicaron las inversiones en Zambia y se triplicaron en Ghana. Y, si se observa la década de 1985-1995, el aumento es aun más claro en países como Liberia, Gabón, Botswana o Swazilandia. Todavía son inversiones pequeñas, pero no están confinadas en los sectores tradicionales del petróleo, las minas o la industria; también van al sector de los servicios.

En términos generales, pocos países africanos cuentan con la confianza del sector privado: aunque la inversión privada en países emergentes ha pasado de 57.000 millones de dólares en 1990 a casi el cuádruplo (225.000 millones) en 1996, África sólo atrajo el 3% del total de esas inversiones.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares