Aumentan las peticiones a los bancos de alimentos

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Duración lectura: 4m. 7s.

Como dramático puede calificarse el aumento del número de personas que a causa de la crisis y el desempleo necesitan acudir a los comedores sociales. Un observatorio privilegiado de esta situación es la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), que integra 52 bancos de alimentos repartidos por toda la geografía española. Aunque es difícil tener datos estadísticos precisos, debido a la rápida evolución de las peticiones de ayuda, la tendencia al aumento diario del número de necesitados es signo evidente del grave deterioro social.

Según fuentes de FESBAL se puede estimar que el incremento medio del número de nuevas organizaciones que piden ayuda a los bancos de alimentos es de una nueva institución cada día. Si estimamos que cada institución aspira a dar de comer diariamente a una media de 40 o 50 personas, puede entenderse la magnitud del drama. Pero los alimentos disponibles en los bancos de alimentos no crecen en la misma proporción que las necesidades lo que impide atender a todas las demandas de ayuda.

En el caso de Madrid, por ejemplo, los servicios sociales del Ayuntamiento han observado que el número de asistentes a los comedores sociales se ha incrementado en un 40 por ciento con referencia a diciembre del año anterior.

En el caso de FESBAL, aunque del año 2007 al 2008 ha habido un incremento de 7.103.512 millones de kilogramos de alimentos repartidos, el aumento de las necesidades de alimentos es muy superior y atender a todas las instituciones que lo solicitan implicaría un descenso radical en la cantidad de alimentos disponibles por persona. Dado que el aumento de alimentos recogidos por los procedimientos habituales no tiene la elasticidad necesaria para responder a las demandas de ayuda, es evidente que la sociedad civil y las administraciones públicas deberán poner en marcha nuevas iniciativas para evitar que la situación llegue a ser insostenible.

Un programa europeo en peligro

Los Bancos de Alimentos integrados en FESBAL multiplican sus esfuerzos para que la sociedad evite el despilfarro y que los alimentos sobrantes sean racional y humanamente repartidos. Pero una de sus principales fuentes actuales de suministro, el Programa Europeo de Ayuda a los Más Necesitados (PEAD), que se inició después del duro invierno que sufrió Europa en los años 1986-87, está en peligro de desaparición.

La Comisión Europea asigna a cada país miembro de la Unión Europea unos recursos financieros para los fines del programa PEAD. En el caso de España el pasado año ascendieron a 50.419.083 €, cuya gestión económica la realiza el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). A su vez, este Fondo, desde 2006, pidió a los bancos de alimentos españoles integrados en FESBAL que gestionaran la distribución de los alimentos. Mediante acuerdos anuales firmados entre FEGA y FESBAL la red de bancos de alimentos gestiona el reparto material a las instituciones de ayuda social, de los alimentos comprados por el FEGA en concursos públicos en el mercado agroalimentario.

FESBAL ayudó, en 2008 a 884.995 personas gracias a los 35.713.374 kilogramos procedentes del FEGA, y a los 28.629.474 kilogramos conseguidos por los propios bancos por las ayudas de la industria alimentaria, algunas grandes superficies y las “operaciones kilo”.

La Comisión Europea ha destinado para el PEAD del año 2009 un total de 900 millones de Euros a repartir entre los 27 países miembros.

Pero este Programa está en peligro de desaparición debido a la drástica disminución de excedentes agrícolas en Europa, y al empeño de algunos países en sacar del control de Bruselas las políticas sociales. De hecho, siete países de la Unión -opuestos al mantenimiento del PEAD en los próximos tres años- formaron una minoría de bloqueo que ha logrado suspender el nuevo Proyecto de Reglamento de ese programa.

La Federación Europea de Bancos de Alimentos, con sede en París, que integra 230 bancos de alimentos de 17 países europeos, está haciendo un inmenso esfuerzo de información y contactos con responsables de la Comisión Europea y con los parlamentarios europeos para conseguir que se vote masivamente, en la próxima sesión parlamentaria del mes de marzo, a favor de ese Reglamento y que eso fuerce a su adopción por el Consejo de Ministros de Agricultura.

EUROSTAT estima que en los 27 países de la Unión Europea unos 80 millones de personas, el 16 por ciento de la población, viven bajo el umbral de pobreza.

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje con motivo del Día Mundial de la Alimentación, recordó que el hecho de que haya suficientes alimentos para alimentar a la población mundial , mientras existen 923 millones de hambrientos o con problemas de desnutrición, demuestra que “la lucha contra el hambre es ante todo una cuestión de compromiso ético”.