África vuelve a crecer

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Duración lectura: 3m. 16s.

Según el último informe anual de la OCDE sobre la situación de los países africanos, corren buenos vientos para el continente. África alcanzará este año un crecimiento económico del 5,8% y se prevé que en 2007 tendrá un 5,5%.

Los datos macroeconómicos son positivos. La inflación se mantiene baja (7,3% en 2006) a pesar del aumento de la factura energética. Los excedentes del comercio exterior son considerables (6,3% del PIB).

Varios han sido los motivos que han facilitado esta buena situación. La expansión económica mundial ha estimulado la demanda y el alza de precios del petróleo y de otras materias primas provenientes de África; también ha aumentado la ayuda oficial al desarrollo, sobre todo bajo forma de anulaciones de deuda; asimismo ha mejorado la estabilidad macroeconómica. Pero también son variadas las situaciones en los países.

Por un lado están los productores de petróleo y de metales preciosos o diamantes, que gracias a las subidas de los precios y al aumento de la producción y la exportación, han sabido aprovechar bien el incremento de la demanda (Angola ha crecido un 26,4%).

La otra cara de la moneda son los países que tienen que importar el petróleo. La subida del precio del barril les ha perjudicado. Pero no a todos por igual. Algunos países han sabido amortiguar el impacto negativo gracias a un mayor control sobre la inflación y las finanzas públicas. También han utilizado reservas de fondos acumulados en épocas de mayor riqueza. Esto es positivo por lo que conlleva de una mejor gestión de la economía y unos cambios estructurales positivos. Países como Etiopía, Kenia o Uganda han sabido diversificar su balanza comercial. En cambio, Zimbabue sigue en caída libre, con un crecimiento negativo (-4,8%) y una inflación desbocada.

Dentro de los países importadores de petróleo hay diferencias también en función de su agricultura. Tal como señala el informe de la OCDE, es cierto que los últimos años los precios de agrícolas no han sido muy altos y que incluso han bajado. Pero los exportadores de materias como el café o el caucho se han beneficiado en 2005 de buenos precios que les han permitido un mayor equilibrio de sus balanzas comerciales. Incluso algunos países especializados en productos con bajos precios, como el algodón, gracias al buen tiempo han podido incrementar sus exportaciones consiguiendo niveles de crecimiento relativamente altos. Burkina Faso, Tanzania o Senegal son algunos ejemplos.

Las dos terceras partes de los países africanos han tenido el mayor crecimiento neto de la inversión en los últimos siete años. A esto se une que en varios países los procesos democráticos están funcionando y los conflictos se reducen, a pesar de que aún hay muchos países que padecen la lacra de la corrupción y en algunos siguen los conflictos armados.

Pero no todo es tan bueno como parece. Si el precio del petróleo sigue subiendo (como parece previsible), los países importadores no podrán mantener el superávit de sus balanzas comerciales, que en muchos casos llega a ser del 5,6% del PIB, lo que pondrá en serio peligro el desarrollo y los esfuerzos por estabilizar la economía.

Por otro lado, la OCDE señala una grave carencia que aún padecen los países africanos: la falta de infraestructuras para el transporte. La norma general es mala planificación y mala gestión, falta de infraestructuras y un transporte inseguro y caro. El continente sufre un “bloqueo de la movilidad”, de modo que “los más pobres de entre los pobres están confinados en su tierra”. El informe aconseja a los países que ahora tienen ingresos extraordinarios que los inviertan en ferrocarriles, carreteras, puentes y puertos.

Alejandro Huerta