Hacer recuento de la cantidad de juegos que hay en la saga Assassin’s Creed es complicado; son ya tantos que cuesta no perderse. Y en todos ellos destacan dos aspectos: la increíble ambientación de las ciudades en las que tiene lugar la acción y el modo de juego, que mezcla parkour para el plataformeo, y los combates. Mirage nos lleva a la Bagdad del siglo IX, absolutamente llena de recovecos, callejones, pasillos estrechos y un largo etcétera, para perdernos entre misiones e historias.
También es complicado innovar en el modo de juego, ya que las bases son las que son y no conviene traicionar a los fans. De hecho, la historia es continuista: hay que parar a La Orden (los malvados Templarios, ya se sabe). Y en esa historia tenemos la historia principal y las muchas secundarias que se van intercalando y que podemos hacer o ignorar. Obviamente, hacerlas da recompensas para mejorar nuestras habilidades y mayor conocimiento del mundo que vemos. Y aquí se mezcla el sigilo clásico de la saga, el seguimiento a personajes y, naturalmente, el combate cuando se termina el sigilo, aunque si somos hábiles podemos tirar de él casi sin límite.
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La verdad es que, aunque las misiones se vuelven repetitivas, en realidad no cansan, porque siempre son divertidas y la satisfacción al hacerlas es suficiente.
Lo que no divierte son los clásicos errores que vuelven otra vez: mala respuesta del mando en los agarres, muros invisibles para impedirnos pasar “porque sí”, y por supuesto, errores gráficos de todo tipo que afectan a todos los personajes, incluyendo el nuestro, sin que falten algunas texturas indignas de los tiempos que corren y de la capacidad de las consolas.
En todo caso, el nivel gráfico y sonoro es adecuado: voces en español, banda sonora a la altura y una recreación visual de la época realmente lograda; eso también es marca Assassin’s Creed, y sería injusto negarlo.
No revoluciona la saga ni lo pretende; solo busca ofrecer más horas de diversión y seguir contando una historia tanto como sea posible. Los fans deben encargarse de decidir si da de sí como Ubisoft pretende. Por sus contenidos, se recomienda a partir de los 18 años.