Vida y destino

Galaxia Gutemberg - Círculo de Lectores. Barcelona (2007). 1.110 págs. 24 €. Traducción: Marta Rebón.

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Esta es una de esas novelas que justifican la vida de un escritor. Sin embargo, estuvo a punto de desaparecer para siempre. Cuando Grossman intentó publicarla en la URSS al amparo del deshielo de los años de Kruschev, el KGB se incautó y destruyó varias copias del manuscrito, creyendo que no quedaban más. El propio Grossman pensó que su obra había desaparecido, lo que le sumió en la depresión. Pero, después de su muerte en 1961, una copia llegó a Francia en los años ochenta, donde se publicó con notable éxito. Como el Doctor Zhivago, de Pasternak, o Archipiélago Gulag, de Solzhenitsyn, Vida y destino pertenece a ese género de obras que enriquecen la literatura universal pero que no tenían derecho de ciudadanía bajo el comunismo soviético.

Sin embargo, Vasili Grossman (1905-1961) no era en principio un disidente, sino un prototipo del escritor soviético. Nacido en Ucrania, de familia judía acomodada, químico de formación, durante la II Guerra Mundial se hizo famoso con sus crónicas bélicas acompañando al Ejército Rojo. Con sus notas sobre el cerco de Stalingrado, el historiador Anthony Beevor escribió Un escritor en guerra, que es también una biografía de Grossman.

Defensor de la revolución, sumido en las dudas y el temor bajo la represión estalinista, Grossman pasó de ser un intelectual celebrado a escritor caído en desgracia cuando expresó con claridad su pensamiento.

Vida y destino plasma a través de múltiples personajes y escenarios la resistencia rusa frente al invasor nazi en los años 1941-43. Con la precisión del cronista que estuvo allí, Grossman recrea magistralmente el cerco de Stalingrado, con personajes reales y ficticios. Como novela bélica, Vida y destino muestra el sufrimiento de los soldados, las privaciones de la retaguardia, el dolor por la pérdida de los seres queridos, la tragedia de los judíos perseguidos y aniquilados, las destrucciones de las ciudades sitiadas… Todo eso hubiera sido asumible para el régimen soviético.

Pero Vida y destino también revela la crisis interior que se ha producido en Grossman y que le lleva a mantener una tesis intolerable para el poder comunista: el paralelismo entre el totalitarismo nazi y el estalinista, ambos dispuestos a sacrificar al hombre concreto en nombre de la raza o de la lucha de clases. Es lo que le dice un oficial de las SS a un bolchevique detenido en el campo de concentración: “Cuando nosotros nos miramos, no miramos solo un rostro odiado, miramos en un espejo. Ahí reside la tragedia de nuestra época. ¿Acaso no es el mundo voluntad tanto para vosotros como para nosotros?”.

Así, junto a la resistencia frente al nazismo, Grossman muestra la impotencia del ciudadano ruso frente a la burocracia, la incertidumbre de un sistema en el que cualquiera puede ser culpable si lo dice el partido, las dudas ideológicas de los que han servido a la revolución y se ven de pronto convertidos en enemigos del pueblo, el antisemitismo popular y estatal.

Junto a la capacidad de Grossman para moldear personajes creíbles y complejos, destaca su recreación de variados escenarios de esa época terrible, desde el campo de concentración alemán o ruso a la batalla de Stalingrado, el trayecto hacia las cámaras de gas o el ingreso en la prisión de la Lubianka. La figura del físico Shtrum, que se debate entre la fidelidad a su conciencia y el temor a caer en el ostracismo, es un trasunto del propio autor y está reflejada con particular penetración psicológica.

Esta cuidada edición ofrece una nueva traducción directamente del ruso, y una lista de personajes por escenarios, particularmentre útil en una obra de estas características.

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