Viajero

Alfaguara. Madrid (2008). 304 págs. 19,50 €. Traducción: Miguel Antón.

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Ron McLarty (Providence, USA, 1947) se trasladó a Nueva York con la idea de llegar a ser escritor, pero acabó siendo locutor (ha grabado más de cien audio-libros), y actor en varias series de televisión que le dieron cierta fama. Precisamente el editor de los audio-libros, se interesó por su primera novela Una historia en bicicleta (ver Aceprensa 86/05), que fue un notable éxito de ventas. Ron McLarty compagina ahora sus dos ocupaciones: actor y escritor.

Jono Riley, el protagonista, vive en Nueva York y trabaja de camarero por las noches, ocupación que le da para mantenerse económicamente y le facilita poder dedicarse a su vocación de actor de teatro. Por la carta de un amigo de la infancia, se entera del fallecimiento de la que fue su primer amor. Cuarenta años atrás, estando los dos en un parque, ella recibió un tiro. Pero ahora, el proyectil que no se atrevieron a extraer los médicos se ha desplazado y le ha ocasionado la muerte. El protagonista vuelve a su ciudad natal, East Providence, para tratar de resolver el caso: nadie supo nunca quién lo hizo ni por qué.

La novela, que contiene retazos autobiográficos, transcurre en un espacio y dos tiempos. Se alternan en la narración la actualidad y los constantes recuerdos del pasado, mezclados, a veces, de forma un poco desordenada, que desorientan al lector. Aunque derivadas de la investigación policial, también surgen otras tramas que acaban en vía muerta, no tienen relación más que colateralmente con la trama principal y desvían la atención del lector. Al desenlace le falta un poco de coherencia con el resto de la novela.

Ron McLarty es un escritor voluntarioso, de prosa asequible y de diálogos vivos. Pero le falta oficio de escritor y, en concreto, de novelista. Lo que no quiere decir que la obra no se deje leer por el que busque un simple entretenimiento y carezca de mayores ambiciones literarias.