Venganza tardía

Tusquets. Barcelona (2009). 116 págs. 12 . Traducción: Enrique Ocaña.

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Sorprendente y hermosa esta novela póstuma del escritor alemán Ernst Jünger (1895-1998). Venganza tardía es el sutil recuerdo novelado de la infancia del autor -aquí convertido en Wolfram, un niño inquieto y soñador-, marcada por el fracaso escolar y la inadaptación social. En su interesante posfacio a esta edición, el traductor y ensayista Enrique Ocaña cita una entrada de los diarios de Jünger, Pasados los setenta: “La escuela sigue pesando sobre mí -escribe el alemán- con mucha más intensidad que el ejército”.

Héroe de guerra durante la primera gran contienda europea del pasado siglo -el “alférez tranquilo”, le llamaban sus compañeros en el frente de guerra-, capitán de la Wehrmacht en el París ocupado, líder destacado de la llamada “emigración interior” frente al nazismo -recordemos su novela Sobre los acantilados de mármol-, hondo ensayista sobre el papel bifronte de la técnica en la modernidad y las consecuencias devastadoras sobre el hombre del nihilismo; Jünger se muestra en esta última novela suya -finalizada el 10 de julio de 1991, a los 96 años de edad- como alguien marcado por las sombras de la infancia.

Wolfram, el protagonista del relato, es un niño soñador e introvertido, que vive en la literatura más que en la realidad. Robinson Crusoe, la mitología griega y las novelas de Karl May son sus amigos de la infancia, así como la naturaleza en estado puro que recorre todos los días de camino al colegio. En la escuela, en cambio, la figura del profesor le aterra y eso sirve al anciano autor para reflexionar sobre un arquetipo: no tanto el profesor sino el fracasado que, en su vida personal, proyecta su odio hacia el débil.

¿Metáfora del nazismo? No exactamente, aunque se pueda entender así. En una página de Radiaciones, sus diarios de guerra, Ernst Jünger escribe una reflexión similar cuando señala que a menudo los pacíficos conejos se convierten en lobos al tomar el poder. Jünger, por tanto, habla de la condición caída del hombre y de qué modo tan sencillo, a veces por culpa del resentimiento o de la inseguridad, el hombre se encuentra en riesgo de perder su humanidad. Contra esta específica forma de crueldad se dirige esta Venganza tardía, en una breve novela que encantará a los admiradores del gran escritor alemán.