81YrtmaRjtL

Una pasión rusa

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (2015)

Nº PÁGINAS600 págs.

PRECIO PAPEL19,90 €

GÉNERO


Una versión de esta reseña se publicó en el servicio impreso 71/15

La periodista y escritora Reyes Monforte ha publicado, entre otros libros, Un burka por amor (2007) –un reporte novelado sobre la historia de amor entre un hombre afgano y una española– y las novelas Amor cruel (2008), La rosa escondida (2009), La infiel (2011) y Besos de arena (2013). Su última novela, Una pasión rusa, con la que ha obtenido el XIV Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio, arranca de una placa que recuerda el nacimiento en Madrid de Lina Prokófiev (1897-1989) y sirvió a la autora como acicate para conocer la apasionada y agitada vida de una mujer que estuvo casada con el compositor ruso Serguéi Prokófiev (1891-1953) y que vivió los agitados, emocionantes y trágicos sucesos del siglo XX en Rusia.

Carolina Codina era hija de un tenor catalán, Juan Codina, y de una cantante rusa de origen noble, Olga Nemivskaia. Pasó su infancia con sus abuelos maternos en Rusia, en el Cáucaso, hasta que se trasladó a vivir con sus padres a Nueva York, en 1908, donde comenzó a estudiar para dedicarse también a la música. En 1918 conoció en un concierto a Serguéi Prokófiev, de quien se enamoró En 1919 viajó a París para seguir al lado de Prokófiev, quien ya se había convertido en un músico de prestigio internacional. Se casaron en 1923, en Alemania.

Lina, que aspiraba también a ser una estrella de la música, acompañó a Prokófiev en sus años parisinos, para ella los más importantes de su vida. Conoció a otros grandes músicos rusos e importantes artistas, como Rajmáninov. Fue amiga de Coco Chanel, Arthur Rubinstein, Maurice Ravel, Gertrude Stein, Hemingway, Picasso, Matisse, Raymond Radiguet, Jean Cocteau…

Prokófiev había abandonado su país natal en plena Guerra Mundial, al poco de iniciarse la revolución rusa. En el exilio, siguió al tanto de lo que ocurría en su país, aunque siempre mostró poco interés por la política. Prokófiev estaba obsesionado con la música y con la fama. Tenía un carácter ensimismado, pasional y orgulloso, y aunque conocía muchas historias deplorables sobre lo acontecido en su país natal, anhelaba volver a su patria. Los servicios de propaganda soviéticos lanzaron sus redes para que viajase a la URSS, y lo consiguieron.

A los pocos años, sin embargo, el matrimonio se resintió Prokófiev, que seguía absorbido completamente por su trabajo, rompió con Lina, abandonó a sus dos hijos y se fue a vivir con Mira Mendelssohn, con quien se casó años después, en 1948. También en la década de los 40 comenzaron los problemas de Prokófiev con el régimen soviético. De rebote, Lina, que mantenía amistad con escritores polémicos –como Pasternak y Maiakovski– y con extranjeros, fue acusada de espiar para los alemanes, encarcelada en la Lubianka y condenada a veinte años de trabajos forzados en Komi, casi en el Círculo Polar Ártico. En Siberia conoció la muerte de Stalin –y la de su exmarido, ocurrida el mismo día: 5 de marzo de 1953–, y tres años más tarde fue liberada. Luego residió en Moscú hasta que en 1974 consiguió salir de la URSS para instalarse en Londres, donde murió

Reyes Monforte ha realizado un gran trabajo literario para reconstruir con verosimilitud la agitada y apasionante vida de Lina Prokófiev. Se ha documentado muy bien sobre el ambiente artístico de Nueva York y París, lugares donde también vivieron otros muchos exiliados rusos. Describe con soltura la espumosa vida en la capital parisina y la efervescencia por todas las manifestaciones artísticas. También resulta muy equilibrada la narración del paso de Lina por el Gulag.

La novela tiene siempre como hilo conductor el mundo interior de Lina. Fue una mujer culta, exquisita, de gran belleza, que supo renunciar a sus pretensiones artísticas para entregarse en cuerpo y alma a Prokófiev y su música. Una pasión rusa es una novela de amor que mantiene el interés gracias al fuerte carácter de la protagonista, a los artísticos ambientes que frecuentó y a los dramáticos sucesos que tuvo que afrontar.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares