Proyectos de pasado

Periférica. Cáceres (2008). 365 págs. 20 €. Traducción: Viorica Patea y Fernando Sánchez Miret.

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Ana Blandiana es el seudónimo de Otilia Valeria Coman, nacida en Timisoara en 1942. Su padre, profesor y sacerdote ortodoxo, fue perseguido y encarcelado por el régimen comunista y murió al poco de salir de la prisión. De la aldea de Transilvania donde nació su madre, tomó su nombre literario. Por ser hija de un “enemigo del pueblo”, tras la aparición de su primer poema en 1959 en una revista, se le prohibió publicar en Rumanía y estudiar en la universidad. Ha trabajado y viajado como periodista.

De 1964 es su primer libro de poemas, Primera persona del plural; en 1982, recibió el premio Herder de la Universidad de Viena por el conjunto de su obra literaria. En su país, durante la dominación comunista, sufrió prohibiciones y persecución, pero en el exterior recibió el reconocimiento merecido.

Proyectos de pasado, publicado en 1982, consta de once relatos sumamente originales y de variada extensión. Se trata de una mezcla de fantasía y de realidad, muy eficaz para expresar la atmósfera agobiante de un régimen opresor y, a la vez, para defender la libertad. De los intentos de falsear la realidad, de imponer unas ideas, Blandiana se defiende con la literatura. Algunos relatos, como el que da título al volumen, sobre unos condenados a sobrevivir abandonados a su suerte, tienen un tono realista; en otros, en cambio, se trata de sueños y evocaciones, en los que la frontera entre realidad y fantasía, sueño y vigilia queda difusa.

Los ángeles son un recurso frecuente en ese tipo de narraciones y también la recreación de leyendas de Transilvania, como en La iglesia fantasma, la última y una de las mejores. No se trata de una huida a través de lo fantástico a un mundo idílico e irreal, porque, más o menos explícitos en unos casos o de un modo simbólico en otros, quedan la realidad opresiva, el sufrimiento de los inocentes, el sinsentido de algunas decisiones del poder.

El estilo es detallista, con notables descripciones de ambientes, de lugares, de costumbres. A esto hay que añadir las reflexiones con las que se expresan las ideas y sentimientos de los personajes, en los que en muchos casos se vislumbran los de la autora. En este aspecto intimista, se nota que la poesía es la parte más amplia de la obra de Ana Blandiana.

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