Por favor cuida de mamá

Grijalbo.
Barcelona (2011).
236 págs.
16,90 €.
Traducción: Aurora Echevarría.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Kyung-Sook Shin nació en Corea del Sur, en una familia campesina. Desde 1985 ha publicado varias novelas y obtenido algunos premios literarios. Esta novela, la primera suya que se publica en España, ha sido editada simultáneamente en varios países, después del gran éxito obtenido en Corea del Sur.

La protagonista, a la que nunca tendremos ocasión de oír directamente, es Park So-nyo, una mujer de casi setenta años con indicios de demencia senil, que ha vivido toda su vida en el campo y que, yendo con su marido a Seúl, en un trasbordo en el metro se separa de él y se pierde.

A partir de aquí, en los distintos capítulos, se armoniza un coro de voces que evoca la figura de la madre y de la mujer, descubriéndose en cada una de las intervenciones innumerables detalles que ponen a Park So-nyo, analfabeta y aparentemente insignificante, como fundamental punto de referencia de la vida de todos. Desde la hija, famosa escritora y refinada, que tantas veces chocó con la tosquedad de su madre, al hijo mayor, el absolutamente preferido por la madre, pasando por el rudo marido y otros familiares, se describe la vida de sacrificio y abnegación de una mujer que desde la oscuridad ha sacado adelante a todos. Además, su generosidad y espíritu delicado la llevan no sólo a preocuparse por su familia, sino por otros personajes ignorados hasta por los más íntimos, pero a los que ella también atendía.

Con este argumento, la autora podría haber caído en un sentimentalismo meloso y fácil, pero no es así: se trata de un relato escrito con vigor donde se da entrada a los sentimientos más profundos, pero de una manera pudorosa, atrayente y muy oriental.

Por favor cuida de mamá describe muy bien los paisajes coreanos, la vida rural, las costumbres, la penuria en la que viven los aldeanos; pero, sobre todo, es un canto a la madre y, por extensión, a las personas que nos rodean, invitando a valorar más a quien tenemos a nuestro lado.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares