Para salvar el mundo

Alfaguara. Madrid (2007). 430 págs. 21 €. Traducción: Jesús Vega.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

No siempre de los buenos sentimientos se saca literatura de calidad. En esta novela se cuentan las vicisitudes de una bien intencionada escritora (obvio trasunto de la autora) que, al mismo tiempo que trata de ayudar a los demás, redacta una novela sobre un episodio poco conocido de la historia de la ciencia española: la expedición filantrópica del doctor Balmis con objeto de introducir la vacuna contra la viruela en América, a comienzos del siglo XIX. El punto de vista elegido es el de la única mujer que viajó en la expedición, quien tuvo a su cargo a un grupo de niños huérfanos que fueron utilizados como portadores de la vacuna.

Las dos historias tienen un interés desigual y no siempre están bien ensambladas. La primera de ellas, el relato de las desventuras de los expedicionarios por tierras americanas y asiáticas, se sostiene por la fuerza misma de los hechos; la segunda, por el contrario, acumula sin cansancio toda clase de lugares comunes del pensamiento buenista actual: conciencia ecológica, horror ante el terrorismo, prédicas acerca de la tolerancia y religiosidad new age, todo esto agitado en una coctelera bastante aburrida.

Julia Álvarez, originaria de la República Dominicana pero escritora de habla inglesa, quizás ha jugado demasiado comercialmente, esto es, ha pensado en el gran público norteamericano que acaso se sentiría más cerca de los problemas de una chicana con mala conciencia que de las aventuras históricas de unos heroicos españoles de doscientos años atrás por tierras hispanoamericanas y filipinas. El resultado final es correctísimo desde el punto de vista político, pero sólo discreto en el literario.