Maten al león

RBA Libros.

Barcelona (2014).

174 págs.

18 €.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Una versión de esta reseña se publicó en el servicio impreso 15/14

Se está reeditando entera en España la meritoria y no muy extensa obra del periodista y escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia (1928-1983), caracterizada por un hondo sentido crítico acompañado de buen humor y de un estilo impecable y cuidado. Maten al león, de 1969, fue su segunda novela y bebe de la fértil tradición de las “novelas de tirano”, casi un subgénero en sí misma, especialmente dentro de la narrativa latinoamericana.

En 1926, en la isla caribeña de Arepa, el presidente Belaunzarán cumple los cuatro mandatos consecutivos que le permite la ley. Naturalmente no tiene intención alguna de dejar el poder y está dispuesto a todo para seguir al frente, habida cuenta, además, de la débil oposición de sus contrincantes políticos, el Partido Moderado. La legalidad y la policía son una pantomima en Arepa y todos aceptan el statu quo porque, antes que la dignidad, están la vida y la hacienda.

Cada declaración de intenciones es solo una representación y cada personaje resulta más ridículo y patético que el anterior. Belaunzarán está rodeado de adulación, miedo, egoísmos y cobardías. Arepa está poblada de pigmeos morales minimizados más aún por el sarcasmo de Ibargüengoitia.

Como las novelas de este tipo, no se trata de una narración de personajes sino de reflejar críticamente una situación. No es un libro duro pero tampoco de humor, es una sátira contra la pasividad y la resignación con momentos hilarantes y otros de tensa expectación. Ibargüengoitia es muy cuidadoso con los detalles y con el lenguaje y esto resulta al final más interesante que la enésima fotografía de una realidad social muy escrita y leída ya.

No tiene la intensidad ni la habilidosa construcción de La fiesta del Chivo, ni la explosividad verbal de Tirano Banderas ni, afortunadamente, la crudeza monologal de El otoño del patriarca. Maten al león es un hermano menor de todas ellas, que se lee muy agradablemente y, que nos llama la atención sobre un autor que merece la pena rescatar.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares