Leyendo a Turgueniev

TÍTULO ORIGINALReading Turgueniev

GÉNERO

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Edhasa. Barcelona (1999). 282 págs. 2.400 ptas. Traducción: María Isabel Butler de Foley.

La obra de William Trevor (Irlanda, 1928), miembro de la Academia Irlandesa de las Letras y colaborador habitual en The New Yorker, es amplia y reconocida tanto en su país como en el mundo anglosajón. Otras novelas suyas son Noches en el Alexandra y El viaje de Felicia, las dos con los problemas de Irlanda como telón de fondo.

Leyendo a Turgueniev ofrece una historia de celos y mezquindades en la Irlanda rígida y pobre de los años cincuenta. La narración es limpia y pudorosa, llena de vigor descriptivo, a pesar -o tal vez por ello- de la sobriedad de medios con que se ha construido.

El relato está impregnado de sentido religioso en la presentación de los problemas, y si resulta inmisericorde en la descripción de ambientes, sabe ser compasivo en el tratamiento de los personajes. El resultado de los esfuerzos de Trevor es una novela eficaz en su propósito de conmover a los lectores y hacerles sentir los problemas, las dudas y las emociones que determinaron la vida de Mary Luise Quarrell, la soltera Dallon, desde el día en que el tendero del pueblo se acercó a su granja para invitarla al cine hasta la salida del sanatorio, suceso con el que termina la novela. En medio, han pasado tres décadas de cambios sociales en la isla, y la cerrada comunidad protestante en la que crecieron los protagonistas -como atolones en medio de una nueva clase media católica- apenas se distingue de las de otros países de la Unión Europea.

El relato de William Trevor, cercano a la novela de crítica social, alterna el pasado con la actualidad para mejor transmitir el estrecho ambiente de un mundo de espíritus pusilánimes en el que sólo queda el recuerdo para evadirse.

Rafael Díaz Riera