Las musarañas

José Antonio Muñoz Rojas

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Pre-Textos. Valencia (2002). 110 págs. 10 €.

En su tarea de recuperar la obra de Muñoz Rojas (Antequera, 1909), Pre-Textos edita este libro publicado por primera vez en 1957. En el capítulo introductorio, el autor da razón del título: “¡Ya estaban aquí! Claro. Eran ellas. Las musarañas, insectos, animalillos, ángeles. Algo tenían que ser. Si no, no cabía que, sin presencia de alguien, se cambiara tan hondamente el contorno. Así, cuando estábamos solos sin estarlo, cuando nos divertíamos sin reír, cuando soñábamos sin sueño, las musarañas estaban presentes, angélicas, efectivas, consoladoras. Lo malo es que, a veces, descansábamos en su esperanza y no venían. Nos quedábamos sin consuelo, sin musarañas. Estábamos verdaderamente solos. Y era horrible”.

Son breves capítulos con recuerdos de la infancia del autor. No se trata propiamente de unas memorias, sino de intensos cuadros que recogen recuerdos variadísimos: de personas, de pequeños sucesos -a veces, tan solo de un aroma o del toque de unas campanas-, de los cambios estacionales…, desde la mágica perspectiva infantil, tan capaz de asombrarse, de disfrutar ante las misteriosas novedades que se ofrecen a la vida recién estrenada. Todo con un toque de agradecimiento, de amorosa comprensión, a veces de ironía, de contemplación de múltiples detalles conservados en la memoria, reavivados por la prosa precisa y poética de Muñoz Rojas.

No hay nostalgia, sino alegría de vivir, interés por conocer, admiración. Un antídoto maravilloso para contrarrestar el atolondramiento tan característico de un modo de vivir trepidante. Muñoz Rojas invita a pararse, a mirar, a escuchar, a oler con sosiego, para descubrir y compartir primores que tantas veces se nos escapan. Por eso es tan importante la palabra, el sustantivo o el adjetivo exactos, en esa tarea de rescate de impresiones de la infancia. Los amantes de la obra bien hecha, del lenguaje disfrutarán con este libro, por el puro placer de leer y de contemplar unas escenas que a menudo reavivarán recuerdos de su propia infancia.

Luis Ramoneda

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