Las afueras de Dios

Antonio Gala

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Planeta. Madrid (1999). 396 págs. 2.400 ptas.

Las afueras de Dios es la historia de la hermana Nazaret, una monja que atiende ancianos en un asilo y que a los 40 años sufre una crisis que la lleva a abandonar los hábitos para casarse. Años después, ya viuda, se dedica a la atención de los más necesitados y acaba sus días en un asilo. En la primera parte, que transcurre en Córdoba y Madrid, abundan las reflexiones religiosas de Nazaret, transcritas desde una mentalidad que no asume su condición religiosa. Le asaltan numerosas dudas sobre el amor y la sexualidad, que en ocasiones son rebatidas de manera esperpéntica y fría por la superiora del convento.

En la segunda parte, Clara/Nazaret, ya secularizada, enlaza discursos sobre la vejez, el amor, el sexo, la muerte, Dios, la eutanasia, el suicidio… Clara se muestra más cercana a una religión filantrópica basada en el sentimiento, y en su afán de compartir el destino de los más necesitados identifica su postura con la teología de la liberación. Para que el mensaje no corra el riesgo de inquietar al lector, y sobre todo a la lectora, Gala ensalza el valor purificador del amor sexual, mientras presenta la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad como algo deshumanizado. En estas páginas, en las que apenas existe narración, Gala se dedica a perfilar una moraleja que combina acertadas reflexiones sobre la situación de la tercera edad con la defensa de una moral anestesiante.

Como es habitual en Gala, la novela está correctamente escrita. Pero su sempiterna corrección denota también una limitación estilística, pues es demasiado evidente que elabora un discurso narrativo para que lo puedan asimilar sin traumas sus numerosas lectoras. El resultado es una prosa de laboratorio, a la que Gala añade cucharadas de cursilería y discursos en forma de sermón.

Pero si literariamente deja mucho que desear, lo peor es la imagen falsificada que ofrece de la religión, de la entrega a Dios y de la antropología sexual cristiana. Eso sí, encierra su visión crítica en un sedoso y melifluo lenguaje literario.

Adolfo Torrecilla