La tierra retirada

Minúscula. Barcelona (2009). 117 págs. 12,50 €. Traducción: Altea Gómez y Marta Hernández.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Se traduce del catalán este libro publicado en 1993, al que se añade un epílogo escrito en 2009. La Franja es una zona limítrofe de Aragón y Cataluña, regada por el río Cinca, entre las comarcas de Los Monegros y de Segriá, en territorios de las provincias de Huesca y de Lérida. Mercé Ibarz nació en 1954 en Saidí, uno de los pueblos de La Franja. Aunque dejó el lugar cuando era aún muy joven para estudiar en Lérida y en Barcelona, donde vive, su relación con Saidí y sus alrededores se ha mantenido, puesto que parte de su familia ha permanecido en el pueblo.

La tierra retirada es un libro difícil de clasificar, porque junto al tono evocador de algunas páginas, con recuerdos de la infancia de la autora, de costumbres, del trabajo de las mujeres y de los hombres antes de la aparición de tractores, cosechadoras y otras máquinas…, abundan también las referencias a las visitas posteriores y a las impresiones de la escritora sobre las circunstancias actuales y los cambios que se han producido en la zona en los últimos decenios del siglo pasado. Esto se expresa con un estilo más cercano al ensayo que al relato descriptivo e incluso poético de los primeros capítulos del libro.

De esta segunda parte, surge precisamente el título, porque “la tierra retirada” se refiere a las zonas productivas abandonadas por imposiciones de las autoridades españolas y europeas. La autora muestra sus dudas sobre la sensatez de tales medidas y acerca de las decisiones de los políticos, y trata de vislumbrar el futuro de unas tierras y de unas gentes que aprecia. También denuncia otras situaciones como el papel de los intermediarios en la venta de la fruta, las guerras de los precios, las ventas fraudulentas y otros abusos que mellan la vida de los agricultores de La Franja, tierra famosa por la calidad de sus melocotones y de sus manzanas. Por un par de comentarios, la autora manifiesta una visión más bien negativa de la Iglesia. El estilo es cuidado y la traducción correcta, aunque mejorable en mi opinión.