La plaza del Diamante

Edhasa. Barcelona (2008). 503 págs. 24,50 €.

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Se cumplen cien años del nacimiento de Mercè Rodoreda (1908-1983), considerada por ser la mejor escritora catalana del siglo XX. Para conmemorar este aniversario, Edhasa reedita en un volumen dos de sus mejores obras, La plaza del Diamante, que la autora publicó en catalán en 1962, y La calle de las Camelias, de 1966.

Antes de la Guerra Civil había iniciado su carrera literaria con la publicación de algunos relatos, género que dominó con maestría, como se puede apreciar en Cuentos, edición de todos sus relatos publicada en Edhasa. En 1937, escribió Aloma -que luego rescribiría en 1969-, obra que anticipa sus grandes cualidades narrativas. Desde 1954 vivió exiliada en Ginebra. Regresó a Cataluña en 1979. Otros libros suyos son Jardín frente al mar (1967), Espejo roto (1974), Cuánta, cuánta guerra (1982)… Después de su muerte se publicaron La muerte y la primavera (1986) e Isabel y María (1993). En 1981 le fue concedido el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes. En su literatura destaca la variada presencia de figuras femeninas.

La plaza del Diamante es una de las mejores novelas sobre la Guerra Civil española. Tiene como protagonista a Colometa, una sencilla mujer que relata con voz propia una parte de su vida, desde los años 20 hasta la inmediata posguerra. Comienza la novela cuando Colometa conoce a su futuro marido Quimet en un baile celebrado en la plaza del Diamante. Luego viene la parte más intensa: el drama de la Guerra Civil, que destroza la vida de Colometa. La parte final es la reconstrucción íntima y familiar de una vida hecha añicos por unos acontecimientos que la desbordan. En total, se cuentan treinta años de la vida de una mujer barcelonesa, que explica la realidad desde su peculiar punto de vista: coloquial, lírico, insignificante, doméstico, ingenuo, dramático y lleno de muchos detalles aparentemente intrascendentes.

Con un estilo impresionista y coloquial, Rodoreda retrata con gran calidad literaria la intimidad de una mujer alejada de la política y de los grandes discursos y acontecimientos, que sufre en su vida el desvarío de la Guerra Civil. El análisis psicológico que realiza Rodoreda está lleno de sugerencias y de menudas peripecias cotidianas.

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