En 2021, la autora vivía en su casa de la campiña inglesa, adonde se había traslado para pasar el confinamiento por la pandemia. Mientras paseaba por las tierras nevadas, se encontró con una liebre recién nacida (un lebrato). Cuando horas después comprobó que la liebre madre no aparecía, decidió hacerse cargo de ella. “Se antojaba imposible –pensó– que el animal, frágil a mis pies, pudiera sobrevivir por su cuenta en un entorno plagado de peligros, incluidos los zorros y los halcones”. A raíz de esta experiencia, la autora ha escrito el que es su primer libro, con el que ha conseguido el premio Wainwright, dedicado a la literatura sobre la naturaleza.
Cuando Dalton encuentra al lebrato, no sabe cómo alimentarlo y qué cuidados debe dispensar…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.