“Ubicada en una pequeña estación de tren de la región de Kitakanto, una librería se había ganado la curiosa fama de guardar entre sus estanterías cualquier libro que sus lectores buscasen o necesitasen por una u otra razón”. El negocio, en una pequeña ciudad a varias horas en tren de Tokio, lo habían fundado tres antiguos compañeros de estudios, y le habían puesto el mismo nombre que tenía el club de lectura que organizaron durante años en su instituto: La Librería de los Viernes.
Atraído por su fama, hasta allí se traslada Fumiya, un universitario inseguro y tímido que desea encontrar un libro para su padre enfermo. Durante su accidentada visita, Kurai conoce a los tres socios: Makina, Sugawa y Yaku. La primera es la encargada, el segundo …
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.