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La danza de los demonios

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALDer Sheydim Tants

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNZaragoza (2018)

Nº PÁGINAS376 págs.

PRECIO PAPEL22,95 €

GÉNERO

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Esther Singer es la hermana mayor de otros dos escritores: Israel Yehoshua e Isaac Bashevis Singer (Premio Nobel de Literatura 1978); los tres escribieron en yiddish y la familia es considerada como la más singular de la historia de la literatura judía. Esther fue la primera de la familia que publicó unos relatos, pero fue siempre ignorada por sus hermanos.

Sus dos hermanos escritores se trasladaron a Nueva York. Isaac Bashevis pronto se convirtió en el escritor en yiddish más conocido y popular y obtuvo el Nobel en 1978. Israel, aunque con menos fama, también era muy bien considerado en la comunidad literaria yiddish americana. Uno y otro hermano elogiaron las obras del otro, pero ignoraron totalmente las de su hermana.

Esther fue una de las primeras mujeres que escribió en yiddish y aunque su valía literaria tardó en ser reconocida, queda ampliamente demostrada en esta novela publicada en 1936, que fue la primera que escribió y la mejor de todas. Siempre firmó como Esther Kreitman, apellido de su marido, distanciándose así de sus hermanos.

La novela es autobiográfica y los datos que aporta son absolutamente contrarios a los puntos de vista de sus hermanos en sus memorias. Va describiendo los principales momentos de su infancia y de su juventud a través de Débora, que es ella misma. Sus padres eran idénticos a los que aparecen en la novela, un rabino empobrecido, perezoso e incapaz de afrontar la realidad, y una madre erudita, fría y amargada. El hermano de Débora, Mijail, es en la realidad Israel Yehoshua, y su casamiento y exilio obligados son reales y son los que ella sufrió.

La narración la retrata como una mujer reflexiva e inteligente que se rebela contra la injusticia de la sociedad judía, que le niega todo derecho a la mujer, a la que considera manipuladora e insincera, independientemente de su valía y talentos. El desprecio de los hombres está descrito tanto en la actitud del padre hacia ella, como en la de su hermano, que es totalmente cruel. Esther escribe distanciándose de sus hermanos y critica el sentimiento prepotente de los hombres, basado en la tradición secular judía, pero esto le lleva a una visión muy pesimista y desesperada.

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