K2

Javier García Sánchez

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Planeta. Barcelona (2006). 464 págs. 21 €.

García Sánchez es un escritor de dilatada trayectoria y probada eficacia como narrador. Su talento no da para genialidades, pero combina hábilmente trabajo y altas dosis de pasión y curiosidad por todo lo que escribe. No ha firmado novelas memorables y quizá su mejor libro hasta ahora es el que dedicó al ciclismo en 1994, “El Alpe D’Huez” (ver Aceprensa 106/94). Ahora es el turno de su homenaje al alpinismo de élite, con una ascensión a la cumbre más importante del Himalaya, al ocho mil por excelencia.

El hecho en sí tiene suficientes ingredientes llamativos (aventura, reto, situaciones físicas extremas, obsesión, miedos, dolor, muerte, compañerismo, técnica, etc) para despertar el interés de cualquier lector, también del más profano. Casi todo lo que se cuenta es bastante espectacular. Por si fuera poco, la copiosa pluma del escritor reúne topo tipo de datos históricos, geográficos, estadísticos, médicos y técnicos con un nivel documental de primer orden.

García Sánchez siempre tiene problemas de medida con sus libros y necesariamente en algún momento termina repitiéndose.

K2 es una novela, pero eso es lo de menos. Todo lo principal que se quiere contar está narrado documentalmente o a través de citas y anécdotas reales. El resto, la propia peripecia del narrador-protagonista, ocupa proporcionalmente pocas páginas y añade poco a lo ya relatado. El esfuerzo del escritor en no caer en la guía de viajes, de fauna, flora y costumbres, le lleva a alargarse a través de su narrador en metafísicas (culto, misterio, posesión, magnetismo, leyenda) y lucubraciones (geométricas, genéticas, matemáticas) que intentan llegar a la esencia del alpinismo extremo. También resulta extemporánea y excesiva la narración de su amor obsesivo por Julia, que se quiere relacionar artificiosamente con la relación no menos obsesiva que tiene con esa montaña.

Javier Cercas Rueda

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares