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Judas

AUTOR

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2015)

Nº PÁGINAS302 págs.

PRECIO PAPEL19,95 €

PRECIO DIGITAL9,99 €

GÉNERO

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Amos Oz (Jerusalén 1939), aspirante habitual al Nobel de Literatura, es uno de los escritores israelíes más conocidos y autor de una extensa producción literaria. Siempre ha defendido la postura pacífica y conciliadora con los árabes, lo que no ha contribuido a que sea bien considerado dentro de su propio país. Esta postura aparece también en esta novela.

En Judas, la veta autobiográfica, frecuente en el resto de su trayectoria, vuelve a estar presente, aunque de modo indirecto, en el personaje principal, Shmuel Ash, reflejando así, en cierta manera, la persistente tristeza que embarga durante toda su vida al autor por el suicidio de su madre cuando él era un niño.

La acción transcurre en Jerusalén, en el invierno de 1959, y casi toda ella dentro de una casa en la que habitan un viejo enfermo, una mujer de cuarenta y tantos años, y Shmuel, de poco más de veinte. Cuando, por la ruina de su padre, Shmuel se ve forzado a dejar los estudios, consigue un trabajo que consiste en vivir con un viejo profesor enfermo, Gershon Wald, al que debe dar conversación. En el mismo lugar vive Atalia, nuera de Gershon e hija de un célebre judío, Abravanel, que formó parte de los fundadores de Israel, al que su defensa de la coexistencia con los árabes le valió el ser tachado de traidor. Atalia es una mujer enigmática, de fuerte personalidad, bella y de la que es fácil enamorarse, como les sucede a Shmuel y Gershon Wald. Todo gira alrededor de los tres y entre ellos se desarrollan pequeños torbellinos vitales e ideológicos.

Pero hay todavía más cosas. En capítulos alternos que engarzan con el hilo conductor de la novela se reflexiona sobre la figura de Jesús tal como ha sido vista por los judíos, que es el tema que está estudiando Shmuel. Con datos que aportan desde Flavio Josefo hasta los investigadores y escritores actuales, se pasa revista a la historia de la religión católica desde una perspectiva muy parcial. Todas las conclusiones son anticristianas, pero resultan interesantes para ver cómo el mundo judío ha visto la figura de Jesús y para comprobar cómo se pueden interpretar aquellos acontecimientos históricos de una manera tan poco veraz.

Lo más curioso del caso es el análisis que se hace de Judas Iscariote. Para Amos Oz, se trata en verdad del único cristiano auténtico, pues solo él intentó por todos los medios disuadir a Jesús de su estéril aventura mesiánica. Oz considera a Jesús un fariseo culto e interesante, y Judas es un hombre rico que sostiene las absurdas aventuras del Galileo. En el fondo, Oz fundamenta una postura anticristiana, que deriva a la negación de cualquier forma de religión. El juicio sobre al cristianismo es tajante: los árabes y los judíos son víctimas de la Europa cristiana.

Estas reflexiones sobre las religiones le permiten al autor incluir también, aunque sea de pasada, un sugerente mensaje sobre el bien y el mal, la lealtad, la virtud y la traición.

La novela es muy ambiciosa en sus intenciones ideológicas, históricas y literarias, y el resultado, a pesar de la parcialidad de algunas de sus propuestas, demuestra la solvencia de Oz como novelista. Eso sí, no estamos ante una obra para el gran público.

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