Extraña en un tren

TÍTULO ORIGINALStranger on a Train.

GÉNERO

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Circe. Barcelona (2003). 333 págs. 18 €. Traducción: Gian Castelli.

Jenny Diski (Londres, 1947), autora de varias novelas, un libro de cuentos y otro de viajes, se propuso relatar qué se siente al cubrir en soledad un viaje en tren recorriendo el perímetro de Estados Unidos. Desde la partida de Inglaterra a bordo de un carguero que cruza el Atlántico hasta las inusitadas peripecias, retrasos y trasbordos que tienen lugar cuando se viaja de Nueva York a Portland, de Phoenix a Nueva Orleans, la autora hace desfilar ante los ojos del lector los variados paisajes de Norteamérica, y su no menos variado paisaje humano. El género de los libros de viajes cuenta con el recurso a la narración de hechos extraordinarios para captar el interés del lector. Éste, en cambio, es el cuaderno íntimo de una viajera que se confiesa poco amiga de los viajes y amante, sobre todo, de la tranquilidad.

Planteada como una investigación sobre uno mismo y sobre los demás en el marco de un viaje solitario, la obra corre el peligro de no atraer el interés del lector. Si esto no sucede con Extraña en un tren, es por la brillantez de la prosa, por las admirables dotes de Diski como analista de conciencias, por su inagotable sensibilidad para el detalle, por unas observaciones llenas de divertida excentricidad que se alternan con emocionadas revelaciones.

La obra combina, al hilo de las incidencias del viaje, la anotación del presente con evocaciones de la conflictiva infancia de la autora (padres divorciados, madre demente de la que es puesta a salvo gracias a una institución psiquiátrica, drogas, problemas psicológicos que llegan a la autolesión) y semblanzas de algunas de las personas que han marcado su vida. Gracias a este decidido y desconcertante tono confesional, acabamos por conocer bastante bien a Jenny Diski, sus afectos, sus fobias, su sensibilidad intuitiva y honda. Extraña en un tren es sobre todo un rico autoanálisis psicológico, además de un sugerente retrato de caracteres y ambientes norteamericanos, en el que destacan los pasajes dedicados a la caracterización del sentimiento de extrañeza que da título y motivo al libro: “Mi problema, si es que así debo denominarlo -que es lo más probable-, consiste en que nunca me siento solitaria cuando estoy sola pero sí, a menudo, distanciada cuando estoy en compañía”.

Jorge Bustos Táuler