Ella, maldita alma

Manuel Rivas

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Alfaguara. Madrid (1999). 163 págs. 1.700 ptas.

Sus últimos éxitos literarios -los relatos de ¿Qué me quieres, amor? (ver servicio 112/96) y la novela El lápiz del carpintero (ver servicio 148/98)- han convertido al gallego Manuel Rivas (1957) en uno de los escritores españoles actuales más celebrados. En un corto espacio de tiempo coinciden dos libros suyos, El secreto de la tierra (Alfaguara), volumen que contiene sus dos primeras novelas, Un millón de vacas y Los comedores de patatas, y su nueva colección de relatos Ella, maldita alma.

Este es el sexto volumen de relatos de Manuel Rivas. Tanto por su estructura como por sus temas, este nuevo libro se asemeja al anterior, ¿Qué me quieres, amor? En los dos, Rivas ofrece una variedad de técnicas y de argumentos, intentando así evitar que se le encasille como un escritor cuyo valor literario más reconocido sea sólo el regionalismo. La Galicia actual está representada en sus cuentos sin que prime la intención crítica ni sociológica, aunque algo pueda desprenderse. En muchos casos, esta Galicia, sobre todo la rural, es el contexto que el autor mejor conoce para destacar lo extraordinario de la gente corriente. Pero su intención no es interpretar la Galicia contemporánea.

Ella, maldita alma, título de uno de los relatos, es también el nexo del libro. Como escribe su autor: “El título es una queja contra el alma, que nos obliga a abrir los ojos, con lo bien que estaríamos sin preguntar nada ni buscar más allá de lo que se ve”. En algunos cuentos sorprenden los finales sugerentes, o los planteamientos tan humanos, o el lirismo contenido.

A pesar de la innegable calidad literaria, se aprecia en este libro una peligrosa insistencia en los mismos motivos. Lo que en entregas anteriores era novedad, se convierte aquí en un recurso previsible, que condiciona incluso el argumento de los relatos, algunos simples de tan leves y otros un tanto forzados.

Adolfo Torrecilla