Eleazar o El manantial y la zarza

TÍTULO ORIGINALEleazar ou La Source et le Buisson

GÉNERO

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Alfaguara. Madrid (2003). 133 págs. 11,50 €. Traducción: José Luis López Muñoz.

Los libros históricos del Antiguo Testamento, además de la palabra de Dios, contienen un buen número de apasionantes relatos y personajes que no sólo han inspirado a santos a lo largo de los siglos sino también a muchos escritores. Es el caso de Michel Tournier (París, 1924), que recala, y no es la primera vez, en la historia primera del pueblo elegido para ilustrar sus propias ficciones. En este caso recrea con personajes modernos la figura de Moisés. El gran conductor pidió por segunda vez a Yavé que le diera poder para remediar la sed de su pueblo, y esta falta de confianza, han interpretado algunos, le supuso quedarse a las puertas de la tierra prometida. Tournier ensaya otra interpretación.

Eleazar es un pastor protestante irlandés que se ve obligado a emigrar a California a mitad del siglo XIX. Los paralelismos con la historia bíblica son continuos (reforzados, por si hubiera duda, con frecuentes citas expresas) pero respetando la autonomía narrativa del viaje del protagonista y de su familia. Hay desiertos, hay un asesinato accidental, hay curaciones de enfermos mordidos por serpiente y hay un lugar prometido. La novela arranca desde la rusticidad de Eleazar pastor niño, y termina desvelando el final reservado a Eleazar en su viaje hacia la seguridad de su familia y hacia su propia confianza en Dios. Al final sabremos las consecuencias de la aventura que emprendió bajo el genio tutelar del Profeta.

La breve novela está escrita con maestría, con un bello lenguaje muy apropiado a la hondura de algunas reflexiones. El último tercio acumula peripecias que rompen el tono épico y grave que llevaba hasta entonces el relato, y que distraen un poco de la conclusión para la que se nos ha ido preparando, pero apenas afecta a la redondez de la historia. Hay numerosos aciertos literarios entre los que destaca la repetición del motivo lírico del agua en diferentes contextos. El mestizaje religioso del protagonista (procedencia irlandesa y fe protestante) da pie a breves debates teológicos resueltos a medias, con originalidad, pero sin errores graves. Otro libro del octogenario y prestigioso escritor francés; como siempre, poco convencional y lleno de encanto literario.

Javier Cercas Rueda

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