El volumen de la ausencia

Mercedes Salisachs

GÉNERO

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Ediciones B. Barcelona (2004). 269 págs. 16,50 €.

Mercedes Salisachs (Barcelona, 1916) es autora de numerosas novelas, entre otras, Adagio confidencial, La ausencia y el desamor, Bacteria mutante, Los clamores del silencio, La conversación, Una mujer llega al pueblo (premio Ciudad de Barcelona 1957) o La gangrena (premio Planeta 1975). El reconocimiento de los lectores a su prosa, bien construida y de un excelente castellano, se ha visto confirmado con la reciente reedición de sus mejores obras, como la que ahora nos ocupa, El volumen de la ausencia, con la que obtuvo el premio Ateneo de Sevilla 1983. A pesar de que toda esta prolífica trayectoria literaria ha convertido a Mercedes Salisachs en un referente de la narrativa española, sigue siendo una escritora insuficientemente reconocida. Deudora de Eugenio d’Ors, Salisachs plantea en sus novelas algo más que argumentos, que simples ficciones; plasma una filosofía de la vida, con un sentido trascendente.

El volumen de la ausencia cuenta las reflexiones de una mujer, Ida, que al salir de la consulta de un médico que le acaba de diagnosticar una muerte a corto plazo, echa a andar por la ciudad mientras rememora su pasado. La autora recupera momentos de la vida personal de Ida, llena de tensiones, de incoherencias, de incomprensiones y de dificultades. Numerosos personajes rodean a la protagonista haciéndole patente, hasta extremos desgarradores, su fracaso en el matrimonio, en la educación de los hijos, etc. Sin embargo, un personaje aparentemente insignificante, secundario -la madre de Ida-, en su sencillez evangélica es capaz de cambiar el rumbo de una vida naufragada y hacerla navegar hacia costas más seguras.

Salisachs construye su novela con una gran precisión, articula la trama y dosifica con gran esmero el tiempo en el que va a transcurrir, consiguiendo un texto muy armónico en su desarrollo. La autora configura, además, un mundo narrativo alimentado por el profundo conocimiento de la psicología femenina, que le permite plasmar los soliloquios de la protagonista con gran destreza. El resultado es una historia de desgarros interiores que posee gran fuerza narrativa.

Begoña Lozano