El viaje del hijo de Fatuma

TÍTULO ORIGINALRihlat ibn Fatuma

GÉNERO

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Huerga y Fierro. Madrid (1996). 134 págs. 1.350 ptas.

Se trata de una novela más de este conocido escritor egipcio, premio Nobel de Literatura en 1988. El viaje del hijo de Fatuma fue publicada por primera vez en El Cairo en 1983, época en la que Mahfuz cambia la dirección de su carrera literaria, para buscar en las raíces de la cultura árabe nuevos caminos narrativos, apartándose de los modelos occidentales que cultivaba.

La novela se basa en un género tradicional, los rihla o relatos de viajes, surgidos en el siglo XII, en los que se describen diarios de peregrinaciones a las grandes ciudades de oriente o lugares más remotos -Bagdad, Damasco, El Cairo, Persia, China…- de viajeros movidos por afanes culturales, religiosos o aventureros. Quindid Muhammad al-Annabi, apodado “el hijo de Fatuma”, el protagonista de esta narración, inicia en su juventud una larga peregrinación con el fin de adquirir sabiduría y buscar remedio para salvar su agotado país. Se une a diversas caravanas que le van trasladando por las tierras de distintos reinos, en los que conoce sus arquetípicas estructuras sociales y vive diversas aventuras personales, y que no son más que antesalas del Gabal, un idílico y mítico lugar de perfección.

El viaje del hijo de Fatuma es una alegoría con la que Mahfuz critica las deficiencias de los países musulmanes y añora una sociedad más perfecta y justa, pues “la felicidad no existe en ningún país. La queja es el lenguaje humano común. Nosotros estamos perdidos entre una abominable realidad y un sueño irrealizable”.

La novela tiene recursos para ser amena y profunda. Y no se pierde en ningún momento el interés de un relato en el que el realismo, la tensión de la trama y los retazos líricos no se marchitan en un mero mensaje metafórico. Pues, con palabras del propio Mahfuz, “el escritor puede emplear la fantasía, pero siempre tiene un ojo en la realidad. Yo pertenezco a este tipo de escritor. Puedo revestir mi trabajo con dimensiones abstractas, pero sólo para acceder al corazón de la realidad”. En esta novela, Mahfuz confirma la verdad de su bella afirmación.

Ángel García Prieto

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