El árbol

Quaderns Crema.
Barcelona (1998).
169 págs.
2.300 ptas.
Traducción: B. Zaboklicka y F. Miratvilles.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

La publicación en 1995 de La vida difícil, conjunto de narraciones cortas, supuso el descubrimiento en España de uno de los escritores polacos de más proyección internacional. Antes, Mrożek (Borzęcin, 1930) ya era conocido como dramaturgo, con obras en las que también aparecía su original sentido del humor. En El árbol, Mrożek vuelve a dejar constancia de su agudeza para enfrentarse al relato corto.

Estos 42 relatos muy breves son críticos, irónicos, en ocasiones francamente divertidos. El autor es capaz de llegar al fondo de los aspectos más absurdos de la vida, o a reírse del despotismo de las presiones sociales, los juicios categóricos sobre las imposiciones del progreso, o tantas situaciones que llevan anejas una cierta sombra de ridículo.

En Mrożek la finalidad es la sátira del poder establecido. Mientras que en La vida difícil algunos relatos ridiculizaban la ideología comunista, en este libro Mrożek lanza sus dardos a ideas más generales. Algunos relatos reflejan situaciones cotidianas de un mundo occidental que no sabe adónde va. Su ironía no es amarga; más bien, ayuda a ver la existencia con una perspectiva desenfadada.

La mayoría de los cuentos ocupan un par de páginas. Mrożek introduce la trama de una manera directa, sin preámbulos. El conflicto que plantea suele ser absurdo y sorprendente. Luego viene su habilidad para romper la cintura a través de la exageración. Sus inesperados desenlaces suponen un esguince al sentido común. Pero, como parece decir Mrożek, lo mejor es no fiarse nunca de las soluciones evidentes, que suelen esconder trampas mortales.