El espiritista melancólico

Antonio Soler

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Espasa Calpe. Madrid (2001). 218 págs. 17,13 €.

Sexto libro de Soler (Málaga, 1956) que firma su quinta novela, tercera sobre los mismos protagonistas. Personajes que se le quedaron dentro tras escribir Las bailarinas muertas (ver servicio 3/97) y El nombre que ahora digo (ver servicio 74/99) conviven ahora con fantasmas invocados en sesiones de magia negra. Sorprende en un escritor de su generación la pervivencia de ecos de la guerra civil española como materia narrativa. A la vez, se reafirma en su querencia por ambientes sórdidos de muerte y violencia, de comercio de sexo, por historias de perdedores y marginales. La principal historia que se narra es la investigación en torno al asesinato de una bailarina de strip-tease, circunstancia que se aprovecha para incluir algunos pasajes de alto contenido erótico.

Lo mejor, como en sus anteriores novelas, el estilo: se recrea en una prosa de gran sonoridad, cuidada hasta el detalle, cargada de imágenes más cercanas al verso. Se aprecia el esmero en cada frase y una lograda capacidad para expresar con ellas la intimidad de los personajes, por ejemplo, en algunos brillantísimos monólogos.

Ha optado en esta ocasión por un difícil juego de voces que van actuando, contando o pensado, sin ninguna nitidez en las transiciones. Los diálogos, con frecuencia, están incluidos dentro del propio texto sin guiones y el escrito carece por completo de capítulos y divisiones que lo estructuren. Un modo de narrar complejo y arriesgado que en Soler supone una vuelta de tuerca sobre su anterior producción, en la que llama la atención su visión amarga de la naturaleza humana. Puntos de vista, tiempos y situaciones se funden, con un efecto literario que no termina de verse claro.

Javier Cercas Rueda

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares