El Demonio y la señorita Prym

‹âeflang1033El Demonio y la señorita Prym

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

O Demônio e a SrtaPlaneta. Barcelona (2001). 176 págs. 2.400 ptas. Prym. Traducción: M. Dolors Ventós.

El Demonio y la señorita Prym, la nueva novela del escritor brasileño Paulo Coelho (ver servicio 158/98), plantea el constante enfrentamiento entre el bien y el mal que se da en todos los seres humanos. Al igual que en Veronika decide morir (ver servicio 42/00), su anterior novela, Coelho ha rebajado considerablemente el componente esotérico, transformando la obra en una reflexión de marcado carácter moral.

En esta ocasión, un extranjero llega a la idílica aldea de Viscos (“un lugar apartado del mundo donde todos contemplan la vida con alegría, paz y compasión”), de la que se dan pocos datos pero que sirve de escenario para situar la novela en contexto actual y occidental. Este extranjero arrastra una trágica historia que ha derivado en una aguda crisis existencial relacionada con la existencia del Mal en el mundo y sus consecuencias. Para resolver las dudas que le agobian, decide plantear un juego macabro a los habitantes de la aldea con el fin de poner a prueba su legendaria integridad ética. Una prueba que resultará familiar a quien haya leído la obra de Friedrich Dürrenmatt La visita de la vieja dama.

El extranjero es multimillonario y entregará a los habitantes de Viscos unos cuantos lingotes de oro si cumplen la siguiente condición: que en el plazo de siete días, “alguien aparezca muerto en la aldea”. Si así sucede, el extranjero reforzará su tesis de que el Mal se impone en todos los lugares y circunstancias. Si no, abrigará la esperanza de que el Bien y el Mal tienen las mismas posibilidades de éxito.

El público asiduo de Paulo Coelho suele leer sus novelas con una actitud muy distinta a la meramente literaria: busca en las novelas preguntas y respuestas existenciales. La literatura de Coelho tiene una misión parecida a la de las parábolas: mensajes encerrados en una ficción. Pero el componente narrativo también forma parte de su fama como escritor. Su éxito internacional radica, quizá, en la original mezcla de estos dos aspectos.

Desde un punto de vista narrativo, las novelas de Coelho son simplonas, superficiales, pobres, con personajes que apenas tienen entidad. Estilísticamente, su prosa es eficaz y correcta, pero sin brillo, con una tendencia a convertir sus intuiciones morales en sentencias que parecen decir mucho más de lo que en realidad dicen: “El Bien y el Mal tienen el mismo rostro, todo depende de la época en que se cruzan en el camino de cada ser humano”.

Si se analiza el componente espiritual, pasa lo mismo. Paulo Coelho transita por una nebulosa de ideas e ingredientes de variadas procedencias. Por lo general, predomina una visión católica de los problemas, pero Coelho siempre introduce elementos distorsionadores, que falsifican y critican el mensaje cristiano (en esta novela, es la historia del cura de Viscos). Su filiación esotérica se manifiesta en su singular manera de entender la relación del hombre con Dios y la realidad, y en sus propuestas, que derivan siempre hacia un subjetivismo idealista.

Desprovistas del componente emotivo, sus parábolas se transforman en simples sermones más o menos bonitos y en novelitas de esas que, por su simplicidad, falsifican tanto los sentimientos humanos, como también los religiosos.

Adolfo Torrecilla

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares