El castillo de mi madre

TÍTULO ORIGINALLe château de ma mère

GÉNERO

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Rialp. Madrid (2000). 199 págs. 1.500 ptas. Traducción: Isabel de Ambía.

Segunda parte de los recuerdos de infancia del autor, publicada en 1958, iniciados con La gloria de mi padre (ver servicio 120/00). Los personajes y el ambiente son los mismos: la familia de Pagnol, los paisajes de Provenza, los contrastes entre la vida rural y la vida urbana. Buena parte de la acción transcurre durante unas vacaciones de verano, con nuevas andanzas cinegéticas, la amistad entre Marcel y Lili, un joven pastor de la zona que le enseña numerosos trucos y que, a su vez, admira a su amigo de la ciudad; las relaciones entre Marcel y sus hermanos más pequeños… Pagnol describe muy bien esa edad en que todo es grandioso, en que los chicos imitan a los grandes aventureros y en la que, por otra parte, se enfrentan a las primeras dificultades, como el miedo, el sufrimiento de los demás o las pequeñas obligaciones que alteran, a veces, la dicha de una edad en la que vivir es jugar.

Si en la primera parte la figura destacada era la del padre, en ésta es la de la madre, pero el modo de presentar a uno y a otra es distinto. Si en La gloria de mi padre el progenitor aparece como un hombre de acción y de grandes principios, aquí la figura de la madre tiene un papel menos relevante en apariencia, más maternal, más sosegado, pero no menos sugerente ni menos influyente, con su sentido común, su generosidad infatigable, su delicadeza y su optimismo. Con su prosa ágil y lírica, y con sus amenos diálogos, Pagnol consigue que los lectores sean atraídos por unos personajes convincentes, en su honradez llena de naturalidad.

Luis Ramoneda