Derborence

Nortesur. Barcelona (2008). 202 págs. 18 €. Traducción: Marta Pino Moreno.

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En la mitad de su vida, Charles-Ferdinand Ramuz (1878-1947) escribió a un amigo escritor: “Nací en 1878, pero no lo diga./ Nací en Suiza, pero no lo diga./ Diga que nací en el Pays-de-Vaud (…)/ Soy licenciado en letras clásicas, no lo diga./ Diga que me esforcé en no ser licenciado en letras clásicas, que no lo soy en el fondo, sino un nieto de viñateros que yo hubiese querido expresar./ Pero expresar es aumentar./ (…) Vine a París muy joven; es en París donde me conocí y gracias a París (…)”. Las obras de Ramuz describen los usos culturales de las montañas suizas francófonas del Valais y Vaud. Entre su amplia obra, Derborence suele citarse como su novela más significativa.

Aparecida en 1934, “Derborence” remite al nombre real de un precioso paraje alpino, cercano al glacial y a la actual y conocida estación de esquí de Les Diablerets; es una braña donde los ganaderos del valle acuden en verano con sus reses. Así lo hicieron el 15 de junio de uno de los primeros años del siglo pasado, un lugareño recién casado llamado Antoine y su ya veterano amigo y compañero Séraphin. Allí se desarrolla una dramática y épica historia de campesinos pastores. De una manera descriptiva y poética, Ramuz exalta las leyendas, costumbres y tradiciones de una vida que invita a la nostalgia y a la sencillez de lo natural.

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