David Puttnam. Un productor creativo

Rialp. Madrid (1999). 384 págs. 3.500 ptas.

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Con motivo de la concesión del Premio Luka Brajnovic a David Puttnam, se celebró en Pamplona, del 8 al 12 de noviembre, un ciclo-homenaje de proyecciones y coloquios sobre el prestigioso productor británico. Durante el mismo se presentó este excelente estudio sobre su vida y su obra, escrito por Alejandro Pardo, Profesor de Producción de Cine y Televisión en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. En él, Pardo sintetiza y adecúa a un estilo divulgativo una parte de su extensa tesis doctoral: El oficio de hacer películas en David Puttnam: implicaciones creativas y responsabilidad social. En concreto, ofrece en este volumen un exhaustivo recorrido por la trayectoria profesional de Puttnam. La segunda mitad de esa tesis doctoral -un estudio más sistemático del estilo de producción de Puttnam y de la dimensión social de sus películas- será objeto de un segundo volumen.

En primer lugar, cabe señalar que, a pesar de su afán divulgativo -plenamente logrado a través de un estilo muy periodístico, fresco y vigoroso a la vez-, Alejandro Pardo no renuncia a un notable aparato crítico. Esto le lleva a incluir en la parte final abundantes notas, un glosario de personalidades e instituciones, una filmografía y una bibliografía completísimas, tablas sobre los rendimientos económicos de los films de Puttnam, una relación de sus cargos y distinciones, y un completo índice onomástico. Además ha utilizado en el cuerpo principal numerosa documentación inédita -gran parte de ella, facilitada por el propio Puttnam-, que convierte este libro en una obra imprescindible de consulta.

Desde este sólido fundamento, Alejandro Pardo analiza exhaustivamente las ricas trayectorias personal y profesional de David Puttnam. Repasa así su salto desde la publicidad y la fotografía a la industria audiovisual; su apuesta por jóvenes directores, más tarde famosos, como Alan Parker, Ridley Scott, Adrian Lyne, Hugh Hudson o Roland Joffé; su progresiva concienciación sobre la responsabilidad moral de los cineastas, a partir de sus experiencias con Ken Russell y sobre todo con Alan Parker en El expreso de medianoche; sus años dorados como productor, cuando el éxito de películas como Carros de fuego, Los gritos del silencio o La misión impulsó el resurgir del cine británico en los 80; sus traumáticos 18 meses en Hollywood, como presidente de la Columbia Pictures; su retorno en 1990 a la producción independiente; su importante labor como estratega de la política audiovisual europea, en permanente “guerra no declarada con Hollywood”; su nombramiento como Lord Puttnam de Queensgate; y su actual dedicación a la política activa, como miembro del Partido Laborista y asesor del Gobierno Blair.

Predomina en el libro un tono ponderado, más descriptivo que valorativo, que permite a Pardo compensar su indudable admiración hacia Puttnam con el análisis objetivo de sus errores y contradicciones. Todo ello, aderezado con abundantes anécdotas que, al aunar la teoría con la práctica, convierten también esta obra en un excelente manual sobre producción audiovisual, entendida siempre como una actividad a la vez comercial y artística -una “industria creativa”, la define Puttnam-, que exige entusiasmo, convicción, capacidad de riesgo y un constante aprendizaje, para lograr mantener el cine a la altura cultural y ética que le corresponde como séptimo arte.

Queda así una semblanza amena y profunda de este “cineasta que produce” con afán cultural y conciencia social; que entiende “la eficacia como un punto de partida, no de llegada”; que se implica creativamente; que confía en el público porque está convencido de que “toda influencia para bien es, al final, un buen negocio”; que insiste en el papel vital de la educación, y que considera su logro más significativo haber “sacado adelante una familia sólida y agradable”.

Jerónimo José Martín