Cuando silbo

Ático de los Libros.

Barcelona (2013).

284 págs.

21 €.

Traducción: Vicky Vázquez.

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Una versión de esta reseña se publicó en el servicio impreso 7/14

Graham Greene consideraba a Shusaku Endo como uno de los mejores novelistas del siglo pasado. Nació en Tokio en 1923, vivió unos años en la zona japonesa de Manchuria, pero regresó a Japón con su madre, tras el divorcio de sus padres. La conversión de la madre al catolicismo influyó en su vida y en su obra, así como los periodos de hospitalización a causa de su débil salud. Falleció en 1996.

Cuando silbo (1974) trata sobre dos generaciones de japoneses de distintas mentalidades. La de Ozu, su amigo Fletán y Aiko –el amor de ambos cuando eran adolescentes– está marcada por la Segunda Guerra Mundial, donde fallecieron tanto el amigo de Ozu como el marido de Aiko. La siguiente generación, la de Eiichi, joven médico, hijo de Ozu, es muy distinta: ambición de triunfo, de poder, de dinero aun a costa de renunciar a las antiguas tradiciones y a algunos principios éticos que parecían incuestionables. El conflicto se agudizará cuando Eiichi tenga que atender a Aiko, aquejada de cáncer, y se plantee usarla como conejillo de indias, para probar un nuevo fármaco que podría lanzarlo a la fama y a escalar puestos en el hospital. Los colegas de Eiichi no son amigos sino rivales.

En los quince capítulos de la novela, el autor suele alternar dos épocas: la infancia y juventud de Ozu y su amigo Fletán, hasta que estalla la guerra; y el presente, con la vida de Ozu y su familia en Tokio y, sobre todo, con el trabajo del hijo en el hospital, descrito con precisión. Endo, con un estilo claro y sencillo, estructura muy bien la historia, sabe crear la ambientación y el tono adecuados a cada situación, con momentos conmovedores, pero con la contención necesaria para no caer en el melodrama.

Además, sobre todo en la generación de Ozu, hay valores como la amistad, el respeto, la lealtad, el papel de la conciencia… muy bien ejemplificados, que contrastan con los cambios que el consumismo, la ambición desmedida han introducido en las relaciones profesionales, sociales y familiares. Al igual que El mar y veneno, esta es una novela valiosa, llena de matices, con algunos personajes que dejan huella en el lector por su humanidad.

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