Cuando las buenas compañías se portan mal. Responsabilidad y riesgos en una era de globalización

TÍTULO ORIGINALWhen Good Companies Do Bad Things. Responsibility and Risk in an Age of Globalization

GÉNERO

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Peter Schwartz y Blair GibbEdiciones Granica. Barcelona (2000). 295 págs. 2.700 ptas. Traducción: Guillermo Masio.

El hecho de que las multinacionales sean uno de los actores principales de la economía mundial no es algo nuevo. Lo que sí puede resultar más novedoso -al hilo de la globalización económica- es el papel casi hegemónico que desempeñan en determinados sectores económicos y áreas geográficas. ¿Qué es lo que sucede cuando este poder se utiliza en detrimento de las condiciones laborales, sociales, ambientales, etc. de un sector importante de la población o de una área geográfica? O, sobre todo, ¿cómo podrían producir estas grandes empresas efectos socialmente más positivos en este mundo global?

A intentar responder estas preguntas se dirige este libro, escrito por dos personas que conocen el mundo de los grandes negocios y la actividad de las ONG. Peter Schwartz ha sido director de planificación de la Royal Dutch/Shell; mientras que Blair Gibb se ha forjado en el mundo de las organizaciones sin ánimo de lucro, trabajando para Amnistía Internacional. Actualmente son presidente y directora respectivamente del Global Business Network, una organización centrada en mejorar la planificación y estrategia de organizaciones tanto mercantiles como no lucrativas.

El libro aborda con un carácter fundamentalmente práctico la ética de los negocios, a la que hace quince años, como recuerdan los autores, se dedicaba una sesión de una hora en las escuelas de negocios de los Estados Unidos, mientras que hoy en día se le conceden seminarios enteros.

Para ello, se estudia la noción de la responsabilidad social de las empresas, tanto desde su perspectiva histórica -donde se relatan los interesantes orígenes de la práctica del boicot, por ejemplo-, como desde sus implicaciones y desafíos actuales: mano de obra barata y lucha por la competencia, protección del medio ambiente, cuestiones raciales y discriminación sexual en el empleo, negocios con países sometidos a sanción o embargos internacionales, o actividades empresariales en Estados represores de su propia población, entre otros. Se dedica un interesante capítulo a los retos que tendrán que abordar las empresas en un futuro muy próximo -relacionados sobre todo con la biotecnología y la ingeniería genética-, y otro a las relaciones que mantienen las grandes compañías con los gobiernos y, muy especialmente, con todo el entramado de las ONG y la llamada sociedad civil organizada. Se presentan con todo detalle algunos casos prácticos que son ya un paradigma de la actuación de las grandes corporaciones.

Pese al título, no es éste un libro de denuncia activista sino que está dirigido a los mismos empresarios y ejecutivos. El tono general es positivo, buscando resaltar los beneficios a medio y largo plazo de las prácticas socialmente responsables. Pero aquí vendría una de las críticas que, desde una perspectiva no exclusivamente técnica, se le podrían hacer: la insistencia de los autores para que las grandes empresas o corporaciones se comporten de forma correcta -así como el marco de referencia para su evaluación- se apoya en la misma lógica del rendimiento económico futuro, al margen de cualquier otra referencia ética de más amplio alcance.

Enrique Abad Martínez