Antes de que hiele

TÍTULO ORIGINALInnan frosten

GÉNERO

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Tusquets. Barcelona (2006). 471 págs. 20 €. Traducción: Carmen Montes Cano.

En la anterior novela del sueco Henning Mankell, “El retorno del profesor de baile” (ver Aceprensa 138/05), desaparecía su famoso inspector de policía, Kurt Wallander, protagonista de las diez novelas que le han dado fama internacional. “Antes de que hiele” es una novela de transición, pues como ya había adelantado su autor, a partir de ahora el peso de sus novelas las llevará la hija de Kurt, Linda Wallander, también policía.

En “Antes de que hiele”, Linda toma en efecto las riendas de la acción principal del relato, si bien todavía monitorizada por su padre, pues aún no ha comenzado a ejercer su puesto en la comisaría de Ystad y su intromisión en un terrible caso no deja de estar condicionado por dos casualidades: la desaparición de una amiga y el fortuito descubrimiento de una cabeza de mujer degollada junto a sus dos manos entrelazadas. Los antecedentes de la historia están localizados en el episodio real que ocurrió en Jonestown (Guyana), cuando en 1978 se suicidaron unos novecientos seguidores de la secta de Jim Jones. Podría tratarse, pues, de una trama que tenga que ver con los fanatismos pseudoreligiosos y que fuese a cristalizar en Suecia.

Si en las anteriores novelas, especialmente en las primeras, el interés paralelo a la acción policíaca se condimentaba con las limitaciones y frustraciones que Kurt Wallander descubría y señalaba en la aparentemente perfecta sociedad del bienestar, en ésta destaca el cúmulo de detalles psicológicos que parecen caracterizar a una buena parte de los ciudadanos de la posmodernidad occidental. Incluso sorprenden los rasgos neuróticos de inseguridad, obsesión, impulsividad e inestabilidad de ánimo que limitan a muchos personajes, entre los que se encuentran de lleno Kurt y Linda, y que condicionan la difícil convivencia familiar.

Además, aunque ni Wallander, ni su hija, ni el resto de policías lleguen a manifestarlo de un modo explícito, la historia de esta novela quizá podría crear para algunos un cierto confusionismo entre lo verdaderamente religioso y el fanatismo sectario. Por otro lado, la novela garantiza, como las anteriores, una entretenida y lograda tensión, en la que la acción se combina con la reflexiva investigación policial.

Ángel García Prieto