Al este del Mediterráneo

TÍTULO ORIGINALAl-Muassasa al-Arabiya

GÉNERO

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Ediciones del Oriente y del Mediterráneo. Guadarrama (2001). 252 págs. 13,22 €. Traducción: Luis Miguel Cañada.

Munif, hijo de padre saudí y madre iraquí, nació en 1933 en Ammán (Jordania) y estudió en Bagdad, El Cairo y Belgrado. Ha desarrollado una amplia actividad en la narrativa y el análisis político; comprometido en la lucha por las libertades y los derechos humanos en los países árabes, perdió el pasaporte saudí, fue encarcelado en Iraq, estuvo exiliado en Francia cinco años y ahora reside en Damasco. Ha recibido algunos premios literarios, como el Sultán al-Uways, considerado el Nobel de las letras árabes.

Al este del Mediterráneo, escrita en 1975, es una narración que denuncia la falta de libertad política, la injusticia de los gobernantes, los excesos policiales y la brutalidad en las cárceles. Es un tipo de novela que ya se está haciendo frecuente en nuestro panorama de novedades, como también se puede ver en Sufrían por la luz, del marroquí Tahar Ben Jelloun (RBA, 2001). Al este del Mediterráneo hace una denuncia comedida y elegante en la forma, con mirada retrospectiva, a través de Rayab, el protagonista que ha sufrido unos años de prisión y torturas y es liberado por padecer una grave enfermedad que le lleva a ceder ante la pretensión de sus perseguidores. También su hermana añade a la narración otra voz externa en un par de capítulos; otros personajes secundarios hacen cortas apariciones a través de cartas o pequeños diálogos.

Lo que pudo ser y no fue, el sentimiento de culpa por no haber tenido fortaleza física para llevar hasta el final su oposición a los tiranos y la tragedia que continúa en aquel país innominado “del otro lado del Mediterráneo”, conforman un relato tan triste y gris como bien estructurado y de alguna manera épico. Los fuertes lazos familiares y el viaje que Rayab hace a Francia para tratarse su enfermedad y dar a conocer a los organismos internacionales la situación de los presos políticos en su tierra de origen, dan un poco de respiro a la angustiosa relación de sufrimientos psicológicos y físicos.

Ángel García Prieto