Agua para elefantes

Alfaguara. Madrid (2007). 466 págs. 19,50 €. Traducción: Manu Berástegui.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Como si no fuera suficiente saber que tus padres acaban de morir en un accidente, Jacob Jankowski se entera el mismo día de unas deudas que le dejan con lo puesto. Abandona sus últimos exámenes en la facultad de Veterinaria y da, por casualidad, con un circo ambulante. En los Estados Unidos, en los años veinte, eran varios los espectáculos similares que iban en tren de aquí para allá. La novela se centra en la vida interna del circo, en las amistades que establece Jacob y en su enamoramiento de Marlena.

Es interesante el trabajo de documentación que se aprecia detrás de la novela, centrada en unos hechos realistas. Conocemos por dentro las tareas de transporte y montaje, la división de castas entre artistas y trabajadores, qué comen las fieras o cómo funcionan los sobornos a la policía y los trucos de taquilla. Junto a esto, no se trata precisamente de una novela infantil que trasmita sólo la magia y la fantasía del entretenimiento por excelencia.

En el Espectáculo Más Deslumbrante del Mundo de los Hermanos Benzini hay simpáticos elefantes, payasos y niños riendo; pero también se roba, se estafa, se ofrecen números de strip-tease para adultos y hay empleados que desaparecen de un día para otro de un modo misterioso. Venden ilusión y dan a la gente lo que quiere, sea esto lo que sea.

Hay algunos personajes bien trazados y se trasmiten algunos valores positivos como la amistad, el amor al trabajo o el respeto a los animales. A la par, hay pasajes de burdas iniciaciones a la sexualidad, erotismo y adulterio. La visión que se transmite del amor es puramente sentimental.

Agua para elefantes es una novela entretenida y apasionada destinada al gran consumo, pero un tanto desequilibrada hacia lo escabroso. Los ejemplos de solidaridad y sacrificio quedan empañados por los odios y delitos que se cometen.