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7-7-2007

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2018)

Nº PÁGINAS352 págs.

PRECIO PAPEL19 €

PRECIO DIGITAL12,99 €

GÉNERO

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Antonio Manzini (Roma, 1966) es uno de los nuevos maestros del género negro, que antes de dedicarse a la escritura trabajó como director teatral y cinematográfico, y actor. Publica ahora su quinta novela, 7-7-2007, a la que le precedieron Pista negra, La costilla de Adán, Una primavera de perros y Sol de mayo.

Uno de los elementos más exitosos de un buen thriller es contar con un detective o policía carismático y de gran personalidad. Manzini ha creado a Rocco Schiavonne, un hombre nacido en el Trastévere, romano profundo y algo contradictorio. Trabajador incansable, cuyos procedimientos a veces no son del todo ortodoxos; mal hablado y algo vividor, pero cuyo ideal es hacer justicia y defender al débil. Un tipo generoso y de gran humanidad que provoca la simpatía del lector. Su puesto como subjefe de policía de la Brigada Móvil en la fría Aosta, en plenos Alpes italianos, le hace añorar su cálida Roma.

7-7-2007 es una novela distinta, quizá la más personal de las publicadas por Manzini hasta ahora, ya que es una precuela de las posteriores y narra cómo en el año 2007, en plena canícula romana, Rocco perdió a su mujer. Al principio, porque se alejó de él al ver que seguía en conexión con algún truhan de otros tiempos, y posteriormente, también por un acontecimiento imprevisto que marcó su vida y pudo ser la causa de su rudo carácter.

Schiavonne tendrá que dejar a un lado sus problemas personales y sentimentales y su pena, para ocuparse de la muerte de dos jóvenes estudiantes de Derecho, asesinados tan salvajemente que todo señala a un ajuste de cuentas. Tras semanas de una intensa investigación, consigue descubrir los trapicheos de una red de narcotraficantes que podría estar relacionada con los crímenes.

La segunda parte se desarrolla diez años después, ya en Aosta, donde Rocco volverá a encontrarse con alguno de esos delincuentes, que le buscan con intenciones no precisamente amistosas, y tendrá que afrontar el problema con su proverbial sagacidad y todo el ingenio de que es capaz.

Como siempre, Manzini ambienta la acción policial en el marco de la picaresca italiana, con unos personajes llenos de guiños humorísticos, diálogos rápidos y una prosa viva que hace que su libro, además de entretenido, sea una aportación a la novela negra de buen nivel.