Vivir rodando

TÍTULO ORIGINAL Living in Oblivion

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Director y guionista: Tom DiCillo. Intérpretes: Steve Buscemi, Catherine Keener, Dermot Mulroney, Danielle Von Zerneck, James Legros. 91 min.

En l991 Tom DiCillo dirigió su primera película, Johnny Suede, en la que daba muestra de su dominio de la fotografía, de la que había sido director en varias películas, como las memorables Permanent vacation y Stranger than Paradise de Jim Jarmush; pero su primera experiencia, un tanto monocorde y reiterativa, resultaba sólo interesante.

Vivir rodando, en cambio, es una delicia de gracia y soltura narrativa. Casi todos los actores, amigos entre sí, o han participado en la producción o han reducido su cachet para hacer posible la película: y eso se transmite más allá de la pantalla, en una especie de confabulación fraternal que da una entrañable frescura a la paródica historia.

DiCillo es también guionista de estas divertidas peripecias y cómicos desastres de un rodaje de bajo presupuesto. Un guión tan perfectamente ensamblado como una comedia clásica de enredo, en el que todos los actores tienen su adecuada participación; no es extraño que haya obtenido el premio al mejor guión en el Festival de Sundance 1995. Es un juego de cine dentro del cine, repeticiones de tomas y encuadres que son una malabarística demostración de dominio del lenguaje cinematográfico: Tom DiCillo, Premio al mejor nuevo director en el Festival de Valladolid 1995. Cada uno de los actores, espléndidos en su naturalidad, recrea un tipo arrancado del submundo del cine: el pobre director que se cree genial; la prometedora actriz sensible; el duro Lobo, cámara de corazón blando; la voluble script, y el supergalán, que, con otros trece actores, llevan a cabo una obra encantadora: Premio del público a la mejor película en el Festival de Deauville 1995.

Una feliz demostración de muy buen cine… y además pobre.

Pedro Antonio Urbina