Solteros

TÍTULO ORIGINAL Singles

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Director: Cameron Crowe. Intérpretes: Bridget Fonda, Campbell Scott, Kyra Sedgwick.

El interés de Solteros radica no tanto en su calidad fílmica como en la radiografía social que realiza de un grupo de jóvenes que reside en un bloque de pisos para solteros en Seattle. Crowe, guionista y director, muestra las inquietudes de sus personajes, sin juzgar sus virtudes y defectos.

El film está estructurado en pequeños episodios, enunciados cada uno como si se tratara del título de una canción. A través de ellos se conoce a Linda (Kyra Sedgwick) -una activa ecologista- y a Steve (Campbell Scott) -un brillante ingeniero de trenes enamorado de Linda-, a Cliff (Matt Dillon) -una ascendente estrella de rock- y a Janet (Bridget Fonda) -una soñadora que ha interrumpido sus estudios con la sola idea de conquistar a Cliff-. También está Debbie (Sheila Kelley), que para encontrar pareja recurre a un moderno sistema: grabar un vídeo-clip e intercambiarlo con los posibles candidatos.

En el film tiene un importante protagonismo la música: gran parte de las canciones son de Paul Westelberg y Pearl Jam, aunque hay una gran variedad perteneciente al movimiento musical de Seattle. Las canciones o las conversaciones tienen a veces un contenido basto, consecuencia de identificar amor y sexo. También da la sensación de que un noviazgo tiene que acabar forzosamente en relación física, y que ha de mostrarse al espectador. A la efectiva realización técnica, hay que añadir unas buenas interpretaciones. Especialmente Bridget Fonda y Campbell Scott llevan a cabo dos grandes trabajos.

Los personajes retratados son unos jóvenes creíbles. Gozan de una buena posición económica; les gusta vestir bien, con un descuido estudiado; disfrutan con la música y el baile; viven en un permanente estado de confusión; y, sobre todo, están necesitados de afecto: de amar y de ser correspondidos, aunque no sepan bien cómo. Algunas de las contradicciones que se dan en ellos tienen su gracia: la joven ecologista prefiere usar su coche y echar una buena cantidad de humo a pensar en recurrir en el futuro al fantástico tren que está diseñando Steve. Janet, para gustar más a Cliff, está dispuesta a someterse a una absurda operación de cirugía estética: sin embargo, lo que más valora son las cosas sencillas, como que le digan “Jesús” cuando estornuda.

José María Aresté