Nicotina

Director: Hugo Rodríguez. Guión: Martín Salinas. Intérpretes: Diego Luna, Lucas Crespi, Jesús Ochoa, Daniel Giménez Cacho, Carmen Madrid, Rosa María Bianchi, Rafael Inclán, Marta Belaustegui. 93 min. Jóvenes.

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Divertida y desmadrada película mexicana, cuya historia transcurre a lo largo de una noche. Con la complicidad de un geniecillo de la informática, una banda de pillos va a vender a la mafia rusa un disco con los datos de varias cuentas suizas. Como pago recibirán veinte valiosos diamantes. Llegada la hora del intercambio, el informático se confunde de disco y entrega unas imágenes de su vecina, de la que está enamorado y a la que espía con todo tipo de cámaras. La otra parte cree ser víctima de un engaño, lo que desata la confusión y el gatillo rápido. Resultado: el mafioso huye y uno de la banda es herido. Comienza entonces un vertiginoso juego del ratón y el gato, al que van sumándose nuevos personajes.

Con guión de Martín Salinas, Hugo Rodríguez logra entregar un film fresco, de ritmo endiablado, cuyo entramado funciona a la perfección, y que usa bien la música y la partición de pantalla. Se trata además de un film muy coral, donde la elección de actores resulta acertadísima. Sirva de botón de muestra de los logros del film el pasaje en que varios personajes se refugian en un estanco, cuyo dueño no puede esconder su mal humor, por sus denodados esfuerzos para dejar de fumar: el encadenamiento del humor en torno al tabaquismo con la creación de una situación de enredo se revela casi perfecto.

En cambio, quizá sea excesiva, pese a la hilaridad que despierta, la humorada negra de violencia paródica en la barbería, donde la búsqueda de piedras preciosas en la panza de un muerto agradaría de seguro a Quentin Tarantino. Dentro de su tono ligero, que conecta con títulos como Nueve reinas o Snatch: cerdos y diamantes, y pese a alguna concesión zafia, se sigue el principio, no siempre recordado en este tipo de films, de que el crimen no paga.

José María Aresté

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