La suerte dormida

Directora: Ángeles González-Sinde. Guión: Ángeles González-Sinde y Belén Lopegui. Intérpretes: Adriana Ozores, Pepe Soriano, Félix Gómez, Carlos Kaniowsky. 100 min. Adultos.

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La suerte dormida supone el debut en la dirección de la conocida guionista Ángeles González-Sinde, responsable, entre otros, del guión de La buena estrella, de Ricardo Franco. En esta ocasión, adapta una novela de Belén Gopegui ambientada en el mundo de la corrupción política e inmobiliaria. Amparo es una abogada que se ve en la tesitura de asesorar a una familia amiga que ha perdido a su hijo en un accidente laboral. Enseguida se percata que detrás del desgraciado suceso se esconden unas condiciones de trabajo que rezuman ilegalidad y delito. Amparo deberá decidir si abandonar o continuar en su arriesgada investigación. Además, ella arrastra un problema personal cuya solución no puede demorarse por más tiempo.

Adriana Ozores es la protagonista absoluta de esta especie de melodrama político en el que hace gala de diversos registros interpretativos. Pepe Soriano, que interpreta al padre de Amparo, es posiblemente el gran hallazgo de la película, encarnando al personaje más humano y convincente de todo el film.

Lo más importante de la película no es la denuncia social, ya muy vista y totalmente previsible, sino el drama interior de una mujer oprimida por el peso de la culpa, y cuyo proceso de liberación tiene mucho que ver con la dinámica cristiana del perdón y del hijo pródigo. La suerte dormida es una opera prima llena de mérito y bien rodada, cuyos principales defectos son un metraje excesivo y un guión cuyos mecanismos se notan demasiado.

Juan Orellana