La mirada de Ulises

TÍTULO ORIGINAL To Vlemma Tou Odyssea

GÉNEROS

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Director: Theo Angelopoulos. Guión: Tonino Guerra y Theo Angelopoulos. Intérpretes: Harvey Keitel, Maia Morgenstern, Erland Josephson, Thanassis Vengos. 176 min.

Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 1995, ha llegado a las pantallas con más de un año de retraso, y es, con justicia, una película valorada por la crítica, cinéfilos y amantes del arte en general.

Estructurada en lo básico como La Odisea, cuenta la vuelta de A. (Harvey Keitel), cineasta exilado en EE.UU., a su ciudad natal de Grecia, para asistir a la proyección de una de sus películas políticamente más conflictivas; pero su principal interés es encontrar el primer film de los hermanos Manakis, documental de los últimos 50 años de los Balcanes. En su búsqueda, su mirada recogerá la vida -actual y el recuerdo- de diversas ciudades, desde Grecia hasta Sarajevo, donde alcanza su deseo, y encuentra en sí mismo un mundo desolado: su autobiografía y la de muchos otros. Ante tanta muerte y destrucción, odio entre razas, parece perderse la capacidad de ver, y A. -el hombre- se queda como ciego: “Nuestro siglo comienza y acaba en Sarajevo”, dice Angelopoulos, y cita a T.S. Eliot como conclusión: “Cuando el principio y el final se confunden, la historia no nos ha enseñado nada”. Tal vez no sea cierto.

Así, La mirada de Ulises es un lento y largo viaje, ensimismado, en el que la mirada interior pondera, cada vez más abrumada, el porqué de tanta ruina. En este viaje de A. hay lugar para la amistad, nunca perdida, y para el amor, nunca alcanzado: una mujer distinta (siempre Maia Morgenstern) aparece fugazmente junto a A. en todas las ciudades por las que pasa. Paisajes desolados, ciudades desiertas, escombros, fuegos, lejano sonar de bombas, lento fluir de ríos… Perfiles y sombras, contrastes trágicos, casi en blanco y negro. Apenas hay palabras. Todos los lenguajes y técnicas narrativas están presentes en esta magna realización.

Angelopoulos -autor desde l965 de una docena de películas- ha llevado a cabo una obra perdurable, no condicionada a este tiempo de guerra, aunque de él tome su vívida experiencia.

Pedro Antonio Urbina

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