La escurridiza o cómo esquivar el amor

TÍTULO ORIGINAL L’Esquive

GÉNEROS

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Director: Abdel Kechiche. Guión: Abdel Kechiche y Gahlia Lacroix. Intérpretes: Osman Elkharraz, Sara Forestier, Sabrina Ouazani, Nanou Benhamou, Hafet Ben-Ahmed. 117 min. Jóvenes. (VD)

Los Premios César 2005 a la mejor película, director, guión y actriz revelación (Sara Forestier) han convertido a este drama social en la sorpresa del año en Francia, donde además ha tenido una taquilla muy alta. Lo ha escrito y dirigido un actor francés de origen magrebí que debutó como director en 2000 con “El pecado de Voltaire”.

Lydia es una adolescente hiperactiva y simpática que vive en un suburbio de París en el que abundan los inmigrantes musulmanes. Su actual obsesión es la obra teatral “Juegos de amor y fortuna”, de Pierre de Marivaux, que ensaya con entusiasmo para representarla en el colegio. En ésas se enamora de ella Krimo, un joven tímido y no muy culto, que sin embargo intenta entrar en la obra como actor para estar cerca de la chica. La situación genera una crisis entre los amigos de Krimo y las amigas de Lydia.

Rodada por unos actores en su mayor parte no profesionales, esta película sorprende precisamente por la fuerza arrolladora de sus interpretaciones, impulsadas por unos diálogos en los brilla el vértigo del lenguaje callejero, con frecuencia soez, pero cargado de una apabullante veracidad. Además, la agilísima cámara digital de Kechiche logra captar todos los momentos esenciales de esos diálogos, así como los gestos de los actores. De este modo, el espectador se involucra en su interesante reflexión sobre el desconcierto sentimental y moral de la juventud actual, y también sobre su entusiasmo vital, su apertura natural a la trascendencia y hasta su inquietud cultural, cuando es estimulada con inteligencia y cariño. En fin, una grata sorpresa, en la que las sombras nunca matan a las luces, y las risas de los buenos amigos se acaban imponiendo a sus miserias y tragedias. Como en la vida misma…

Jerónimo José Martín