La vida real de Laura Elizabeth Ingalls no fue precisamente un amable cuento bucólico. Nacida en Wisconsin en 1867, no empezó a escribir sus memorias hasta los 65 años, por consejo de su madre. Allí contaba cómo su familia tuvo que emigrar hacia el oeste en busca de un hogar; un viaje que les llevó a Kansas, Minnesota y Dakota. A partir de 1974, esta historia llegó a la pequeña pantalla en tres ocasiones, pero la primera fue la más popular, protagonizada por Michael Landon (Bonanza, Autopista hacia el cielo) durante más de 200 capítulos.
Esta nueva producción de Netflix cuenta con un presupuesto que se nota en el diseño de arte y las localizaciones, que suponen una renovación visual de la serie original, gracias especialmente a la aportación en la dirección fotográfica de la australiana Ari Wegner (El poder del perro, El prodigio). También es atractiva la banda sonora de Dan Romer (Lilo y Stich, La tierra prometida), que consigue modular la emoción de esta aventurera historia familiar.
Ayúdanos a sacar adelante Aceprensa. Suscríbete o haznos un Bizum (10010) por la cantidad que quieras.
Resulta más sorprendente la selección de Rebecca Sonnenshine, especialista en películas y series de terror (La asistenta, Crónicas vampíricas, American Zombie), como guionista única y creadora de la serie. Evidentemente, esta guionista aporta una estructura más dinámica que la de la serie original, con un mayor protagonismo de conflictos raciales y giros sorprendentes. En ese sentido, este remake resultará más cercano al público infantil y juvenil, que conectará con la trama, mientras que el adulto quedará más distante de unos personajes bastante planos en su interpretación y desarrollo dramático.